En lo corrido del año nuevo el hurto de celulares bajo intimidaciones con arma blanca y pistolas, es la principal modalidad delictiva que se viene practicando en Fonseca.

Ya son dos los casos que en menos de 24 horas se han cometido y las víctimas resultaron ser empleados de la mina del Cerrejón.

Se conoció que dos adolescentes en una motocicleta llegaron hasta el frente de la casa del operador y compositor de música Yoel Molina en el barrio El Paraíso y uno de ellos le apuntó con la pistola que portaba obligándole a entregarle el móvil que en el instante manipulaba.

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Igual suerte corrió, el trabajador minero Jesús Quintero cuando se hallaba visitando a un amigo vecino a la residencia donde habita en la carrera 19 entre calles 16 y 17 del barrio Alto Prado.  

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