Aunque la mayoría de los comerciantes informales de la plaza Padilla de Riohacha son originarios de otras ciudades, le guardan una devoción a la Vieja Mello

Año tras año, los comerciantes informales que rodean el parque Almirante Padilla de Riohacha, son testigos de la procesión de la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios, en sus festividades, cada 2 de febrero.

Esta vez, los vendedores de ‘mecatos’ y agua, resaltaron que la ‘Vieja Mello’ le hizo el milagro por permitirle trabajar en los días que la veneran, ya que en años anteriores los cuerpos de seguridad no permitían que los vendedores ingresaran al parque. Hoy en día, el panorama ha cambiado.

José Osorno

José Osorno, oriundo del Tolima y con 34 años vendiendo en la plaza Padilla, aseguró que la Virgen lo ha está bendiciendo porque ya puedo trabajar tranquilo y vivir su devoción. Anteriormente, la gente se desanimaba porque los políticos traían a sus guardaespaldas y no todos podían pasar al templo.

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“La Vieja Mello salió desde muy temprano a ver a su pueblo. La procesión estuvo muy organizada. Sin embargo, este año se hizo todo rápido. Porque en años anteriores los políticos aprovechaban para venir, venían muchas personas de seguridad y a uno no lo dejaban estar en el parque y se pierde la esencia, pero hoy en día no es así”, indicó Osorno.

Zulimar Rodríguez

Por su parte, Zulimar Rodríguez, aseguró que la fiestas de la Vieja Mello es parte de la tradición de los riohacheros, del modo de vida de su gente. “Aunque no soy de aquí, llegué hace dos años de Venezuela y estas fiestas me parecen una de las más grandes porque vienen de diferentes partes del país, y son los días que más vendemos. Con la ventas he estado prosperada. Pido a los nativos que atiendan bien a los visitantes”.

Luis Alfredo Ruíz, oriundo de Montería y vine en año 1994 y desde esa fecha es testigo de la procesión de la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios.

Luis A. Ruíz

“Estas fiestas han cambiado mucho desde aquel entonces. Las ventas se han incrementado. Llegué desde muy temprano y aspiro vender todo antes de las 5:00 de la tarde”, resaltó Ruíz.

Por otra parte, Rafael Montes, oriundo de Córdoba, tiene 34 años trabajando en su ‘puesto’ en la plaza Padilla e indicó haber invertido bien en productos porque le han comprado mucho por las Fiestas. Aseguró que hace cinco año atrás no los dejaban entrar para vender en la procesión.

“A uno le iba mal porque uno espera este día para vender más, pero gracias a la Patrona este año nos dejaron pasar y en el día nos ha ido muy bien. Las bebidas es lo que más ha salido. Estoy desde las 6:00 am y me voy a las 6:00 pm o antes”, declaró Montes.

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