Desde temprana edad comenzó a desarrollar habilidades para componer, cantar y tocar el acordeón. Mauro Enrique Herrera Arrieta, oriundo del municipio de Urumita, La Guajira y criado en Villanueva, pasó gran parte de su niñez en Fonseca y San Juan del Cesar, momentos en que fue acogido por estos pueblos y donde aprendió más sobre la música vallenata.

Es hijo de Modesta Rafaela Arrieta Benjumea y Rubén Darío Herrera Palmera, unión que le dejó cinco hermanos: Rubén Darío, Silvio, Ernesto, Rubén y Milsa.

Aunque Herrera Arrieta no fue a ninguna escuela musical, por sus venas corre la esencia y la pasión por la música, el canto y la composición, evidencia de ello es que a sus 66 años de edad tiene 136 canciones inéditas de su autoría.

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Sus hijos; Arlena Patricia y Erasmo Enrique Herrera Madrid, lo han acompañado toda su vida, y lo han apoyado en todo lo relacionado con la música.

Herrera cuenta que los nuevos talentos han modernizado el vallenato, hasta trillarlo, la música no sé complementa con palabras obscenas sino con poesías cantadas, melodías vividas; cuando iniciaron los hombres en el año 2000 a colocarse pardillos en las orejas, él en una parranda escuchó una conversación, escribió un tema musical tocando este aspecto y desde entonces lo apodaron ‘Oreja de Fondan’, es por eso que cada canción tiene su historia y su origen.

Le gusta cantarle a la mujer, a la naturaleza, al campo, a los pájaros, con elementos que representan su mayor inspiración y que la música es melodía y la canción es poesía cantada de historias de vidas

«Es doloroso lo que está haciendo la juventud de hoy con nuestro folclor, vendiendo decadencia, porque no lo están haciendo por amor, sino por ambición y el dinero no lo es todo. Deben representar a Colombia dignamente como lo hicieron en años atrás Lisandro Meza y Calixto Ochoa», expuso Mauro.

Resaltó que todos los días, por la mañana toca el acordeón y canta sus temas musicales y luego a las 8:00 de la mañana sale a trabajar vendiendo lotería por las calles de Riohacha hasta las 9:00 de la noche y con el sudor de su frente ha sacado a sus hijos adelante.

Para Mauro el vallenato es música internacional, porque es llevarles a aquellas personas que están lejos de Colombia, esta cultura que traspasa fronteras. Asimismo, aprovechó este espacio para aconsejar a los nuevos talentos a que no tomen la música como ‘recocha’, sino a transformarla para que sea única.

“El consejo es dejar a un lado el desorden que se tiene con el folclor y aprender a hacer música que tenga melodía, así como Óscar Gamarra, quien es una nueva promesa del vallenato en La Guajira”, concluyó Herrera Arrieta.

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