Tomás Omar Barliza Gómez, cariñosamente le llamaban 'Tomy'.

Han pasado siete años desde aquel infausto fallecimiento, sin embargo, el recuerdo sigue latente… Las lágrimas de la madre de Tomás Omar Barliza Gómez, aún salen de sus ojos, cuando habla de él. En entrevista exclusiva con un periodista de La Guajira Hoy, conversó y expuso el significado que le guarda aquel hombre que le dio un giro significante a toda la familia.

‘Tomy’, como era apodado por sus familiares, tenía 31 años de edad, cuando murió en un ‘accidente absurdo’ en la Alta Guajira, entre el kilómetro 102 y 104, en la vía que conduce del municipio de Uribia al Puerto, mientras tiraba las redes eléctricas en la zona.

Su progenitora, Maily Gómez Montiel, explicó que su hijo estaba acompañado de un auxiliar eléctrico: “Ambos venían en una camioneta, a pesar de que mi hijo era ingeniero y no conductor, él se ofreció a manejar el vehículo y al no conocer las vías, se volcó, cayeron en un barranco lleno de agua y perecieron ahogados. Ese accidente fue absurdo porque conducir no era su función dentro de la contratista”.

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Madre e hijo, hablaron por última vez, a la 12:00 del mediodía. “A esa hora me dijo que estaba en Uribia, que regresaba a las 4:00 de la tarde a Riohacha. Pero para su triste decepción, nunca más volvieron a conversar.

“El accidente fue a las 3:00 de la tarde, pero me enteré a las 7:00 p.m., su jefe no tuvo la delicadeza de avisarme y por eso lo demandé, pero hasta ahora no ha salido nada por su negligencia. Yo misma fui a buscar a mi hijo en el aquel territorio y me llevé el cadáver. Aunque tengo familia en la Alta, sabían del hecho, pero no le prestaron atención porque mi hijo era tez blanca y pensaron que era un cachaco”, dijo.

Maily Gómez Montiel.

Para el momento del deceso, Barliza Gómez tenía 11 meses de haberse graduado con honores académicos como de ingeniero eléctrico de la universidad de Antioquía. A pesar de que estaba soltero, dejó en la orfandad a una niña de tres meses de nacida, a quien llamó María Salomé y vive en Medellín con su mamá.

Han pasado 84 meses desde aquel episodio y la vida de los miembros del hogar le ha dado un vuelco total. Su madre expresa que guardó seis años de luto ‘pero no lo pudo revivir’.  Tomás Omar se caracterizaba por ser una persona alegre, parrandero, buen compañero, amigo y muy enamorador.

“Él decía que la vida había que vivirla, porque nunca sabíamos cuando íbamos a morir, por lo tanto, debíamos disfrutarla todos los días. Tomy me decía que yo no había vivido la vida como tal, porque con la edad que yo tenía, él había hecho muchas más cosas. Él vivió rápido en los 31 años de edad que tuvo, a pesar de que su padre era fallecido, vivió al máximo”, señaló.

A Tomy le fascinaba viajar varias veces al año, practicaba deportes y también le dedicaba tiempo de calidad a sus dos hermanos: Alexa y Jorge. “En la actualidad, los familiares hemos cambiado la percepción de ver la vida, aplicamos la enseñanza que nos dejó Tomy, sus hermanos salieron de la vida monótona y yo, empecé a disfrutarme cada momento que toca vivir”, expresó su madre, quien aún extraña los pasos de su hijo dentro de la casa.

En memoria de Tomy, se oficiará una misa a las 6:00 p.m., de este viernes en la iglesia Santísima Trinidad, localizada en el barrio Coquivacoa de la capital de La Guajira.

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Jefry Machado González - Periodista LGH
Comunicador social y periodista con enfoque en redes sociales. Redactor de judiciales en Riohacha. Dedicado a reportajes de fenómenos sociales. Correo: judiciales@laguajirahoy.com