Como un hombre trabajador, amable, responsable, honesto y amante de la música, fue calificado por sus amigos y compañeros de la empresa Anas Wayuu, donde prestaba sus servicios últimamente, el joven Jair Carmona Hernández, quien fue asesinado en las pasadas horas en el municipio Maicao.

El espantoso hecho de sangre que ratifica el estado degradante de inseguridad en que se haya la población fronteriza ocurrió en inmediaciones del denominado Mercado Nuevo en cercanías de la urbanización Altos de Parrantial en la vía que comunica a Maicao con el sur de La Guajira.

Las primeras informaciones indican que Carmona Hernández se dirigía a su residencia en dicha urbanización donde compartía hogar con sus padres quienes dependían económicamente de él y en ese trayecto entre el casco urbano y su lugar de habitación al parecer fue interceptado por sicarios que le dispararon en varias oportunidades. Uno de los disparos fue por la espalda, que le afectó la parte inferior del corazón.

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“Era un buen padre de familia, trabajador y buen amigo. Es injusto que estén matando a la gente buena, que la delincuencia nos tenga sitiados” dijo Sandra Hernández, vocero de prensa de la empresa Anas Wayuu, donde según ella a hacia parte de la familia por su excelente comportamiento y su don de gente tan especial.

Carmona quien laboraba desde hacía 4 años aproximadamente en la empresa de vigilancia Laos Seguridad, deja una niña, a quien adoraba tanto, que, en sus ratos libres, luego de ejercer la vigilancia se dedicaba a vender postres con el fin de rendir sus ingresos y poder responder con sus obligaciones tanto con su mama como con la niña.

De su deceso se enteraron porque debía cumplir su turno hoy en Anas wayuu a las seis de la mañana luego de su descanso ayer domingo y no había llegado puntual como era su costumbre, por lo que se procedió a las averiguaciones, con tan mala suerte que la noticia era que había sido asesinado anoche cuando se dirigía a su casa en su moto, la cual encontraron al lado del cadáver.

La ciudadanía está a la espera de una acción más enérgica y decidida de las autoridades, ya que el municipio está en manos de los hampones que no solo matan para robar, modalidad importada por los delincuentes venezolanos, sino que están atracando en las casas en la media noche de donde se están llevando todo, luego de amordazar a las personas, sin importar que hayan niños o ancianos.

Los actos de velación se cumplen en el barrio Loma fresca de la ciudad, donde vive una de sus hermanas.

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