Instantes cuando el sacerdote Thomas Gómez Lengua, realizaba la misa en la I.E. Livio Reginaldo Fischione en honor a Ángel María Díaz Daza.

Un cartel con la fotografía de Ángel María Díaz Daza, acompaña por un lazo negro, flores y la bandera de la Institución Educativa a media asta en señal de duelo se observaron a la entrada de esta casa de estudio, lugar donde este hombre sirvió como celador por más de 20 años.

La tarde de este miércoles; estudiantes, docentes, personal administrativo y familiares de Ángel María llegaron a la sede principal de la I.E. Livio Reginaldo Fischione para ofrecer una misa por su eterno descanso y entregar un reconocimiento post mortem a sus hijos por la labor emprendida por este hombre a quien describieron como un ser servicial y muy alegre.

“De mi padre puedo decir que fue un buen hombre cariñoso, alegre, siempre regalaba un chiste para sacarle una sonrisa a quien le acompañaba, fue un buen hijo, buen hermano, buen amigo y buen padre”, así lo describió su hijo mayor Ángel Díaz Lacle, en conversación con este medio.

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De igual forma Piedad Bustamante Fría, rectora de la Institución con voz entrecortada dio gracias a Dios por la existencia de Ángel, “El señor Ángel fue un gran celador siempre dispuesto a cumplir turno así no fuese su horario de trabajo, perdimos a un gran trabajador porque no hay en esta Institución alguien que la conociera tanto como Ángel, él se sabía todos los secretos del Livio”.

De la misma forma, dirigiéndose a los estudiantes, manifestó, “Para el Livio de ahora en adelante habrá un ángel cuidándonos desde el cielo, y a ustedes jóvenes aprendamos querer a quienes tenemos cerca y la mejor manera de demostrarlo es brindando respeto”.

La rectora Piedad Bustamante le hizo homenaje póstumo Ángel María Díaz Daza, como agradecimiento a su labor prestada y lo recibió uno de sus hijos.

La Eucaristía estuvo presidida por el sacerdote Thomas Gómez Lengua, quien elevó oraciones al cielo por el eterno descanso de Ángel María Díaz Daza y Eyanira Meza Dorado, quien también falleció el fin de semana pasado, y era exestudiante e hija de Josefina Dorado, quien se desempeña en labores de servicios generales en la Institución.

Durante la celebración eucarística ofrecieron un minuto de silencio para recordar y agradecer lo que en vida fueron estas dos personas. Al finalizar el acto central los familiares recibieron de manos de la Rectora un reconocimiento en nota de estilo en memoria de quienes ya partieron a sus pascuas eternas.

Los familiares se mostraron muy conmovidos por el acto y agradecieron el apoyo a quienes se les acercaron ofreciendo sus condolencias y muestras de cariño hacia sus familiares fallecidos.

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