El esfuerzo cada fin de semana debe redoblarse por la cantidad de menores de edad que llegan a bañarse al Riíto y al Mar.
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¿Qué hacen las autoridades de socorro en estos casos? ¿Qué viene haciendo el Distrito? ¿Qué hace la Policía Nacional? ¿Será por descuido de los padres o falta señalización para indicar que es una zona prohibida y que no pueden bañarse?; son algunas preguntas que se hace la comunidad y que han trasladado a este medio de comunicación.

El pasado 9 de marzo del 2019 se conoció de la muerte de Melisa Chazoy López, de 8 años de edad, quien falleció ahogada en las aguas del Riíto en horas de la tarde cuando disfrutaba de un baño.

La madre quebrantada de dolor, mientras llamaba por teléfono a familiares para contarles la desgarradora noticia. Ella vivía con su señora Madre en Maicao, pero por cuestiones de trabajo habían llegado desde hace semanas al Distrito y nadie los previó de los peligros que existen en el Riíto.

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El 23 de marzo de 2019, falleció por inmersión el infante Alejandro de Jesús Nelo Pimentel, de 6 años de edad, oriundo de Falcón, Venezuela, quien tenía 6 meses de estar residenciado en el Distrito.

Igualmente, la tarde del 5 de abril del 2019, cuando se bañaba en aguas del río Ranchería en el sector de los Mangles, se ahogó Gladis María Paz Uriana de 9 años de edad, descendiente de la etnia Wayúu. En ese mismo episodio, otra niña de 7 años de edad, se encuentra en grave estado de salud.

El Distrito realiza periódicamente convenios con la fundación Guajira Aventura, cuyo representante es Boris Pinzón, el último se venció el pasado 31 de marzo. “Es muy difícil controlar la población infantil que no se bañe en el río, si ese es su hábitat, son niños que sus padres los dejan solos y ellos se van a trabajar”, precisó Pinzón.

Allí a orilla del mar y del Riíto habita una población extranjera bastante extensa. Se bañan, hacen sus necesidades fisiológicas, ellos conviven ahí y por ende, tienen el agua completamente contaminada, sumado a que el río tiene la boca cerrada.

Precisó que entre más días la población sigue en aumento, recuerda que en días pasados realizó una campaña con el acompañamiento de la Policía de Infancia y Adolescencia. El sábado recogieron alrededor del riíto a 12 menores, el domingo 17 y el lunes 14. Estos estaban solos y sus padres trabajando.

Finalmente, afirma que la situación es grave, si se tiene en cuenta que la mayoría de la población que hoy se está bañando es extranjera “el 90 por ciento son venezolanos, un 7 por ciento maicaeros y un 3 por ciento de riohacheros”, puntualizó Boris Pinzón.

Para los extranjeros se desconocido lo peligroso que es el riíto, porque tiene una fuerte creciente por debajo, acompañado de remolino que envuelve a las personas y la termina llevándola hasta el fondo y ésta termina ahogada. Falta entonces, señales preventivas para que la gente no se acerque a ese sector de la ciudad.

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