El transporte escolar, sigue siendo un problema de la comunidad educativa.
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Por R.E.I. Santana.

La población estudiantil de la Institución Educativa Indígena Número 2, que está ubicada en la reserva y comunidad indígena La Paz, está en riesgo de accidentes. Así lo dio a conocer el líder Gabriel Ramírez, autoridad indígena y miembro de una rama del clan Epiayú de esta comunidad ubicada en la zona que es atravesada por la Troncal del Caribe.

Explicó que recientemente se han registrado una serie de accidentes de tránsito que comprometen la integridad física de los estudiantes, quienes recurren a medios de transporte privados poco convencionales por no poseer una ruta estudiantil que les traslade desde las rancherías a la escuela.

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El último, fue un caso de tres niñas que se desplazaban en una mototaxi a clases; por la sobrecarga de peso y las difíciles condiciones del camino el chofer perdió el control de la moto, cayendo los cuatro y causándoles múltiples contusiones.

Las sillas en muy mal estado, eso en cierto modo, no brinda comodidad para que la comunidad educativa pueda recibir los conocimientos.

En la escuela estudian al menos 350 estudiantes que residen en las distintas comunidades indígenas de la zona.  La mayoría camina desde sus casas para asistir a clases, tomándose al menos 40 minutos por trochas y caminos entre la maleza. Algunos se tienen que desplazar desde zonas cercanas a Cuatro Vías en mototaxis que pasan por muchas dificultades y se enfrentan a tremendos peligros para lograr llevarlos hasta la escuela.

Emerson Paredes, estudiante de bachillerato en el grado 11 y personero estudiantil, expresó para esta redacción que ya son cuatro accidentes en lo que va de año sin víctimas fatales, coincidentes con la no contratación del transporte estudiantil para las zonas de difícil acceso. También indicó que, si bien todos los estudiantes hacen esfuerzo gigantesco para llegar a clases, los problemas solo comienzan pues se encuentran con fallas graves en la institución.

“La falta de luz limita nuestro proceso de aprendizaje al prohibirnos utilizar los portátiles con los que estudiamos informática. La infraestructura está en muy mal estado, los pupitres se han ido dañando por el uso sin ser reemplazados, el PAE ha desmejorado su calidad, no contamos con una cancha de fútbol bien hecha, los espacios donde estudian preescolar y primaria están en un estado deplorable y las condiciones solo hacen es empeorar con el paso de los días», argumentó el joven Emerson Paredes.

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