-Publicidad política pagada-

Con emotivas palabras por parte de una de las docentes de este claustro educativo comenzó esta eucaristía ofreciendo a Dios las oraciones con un profundo sentimiento de afecto por este joven que fue hijo, compañero, amigo y formó parte del Gimnasio Cerromar.

A la eucaristía presidida por el sacerdote Jainer Guevara Angarita asistieron los padres de Javier Pimienta, familiares, amigos, personal docente y algunos compañeros de estudio.

En este sentido el celebrante destacó lo importante de quedarse con los aspectos positivos y bonitos de la vida de este joven, quien en su paso por la tierra dejó una huella en quienes lo conocían por su humildad, bondad y carisma.

-Publicidad política pagada-

“Hay personas en la vida que no se pueden borrar y Javier es parte de nuestra historia y sigue presente en nosotros y más a su familia”.

Durante su homilía también manifestó que es fundamental mantener la confianza en Dios porque si tratamos de darle significado o buscar una explicación a los sucesos negativos de la vida quedaríamos en cosas muy superficiales, incluso entraríamos a pelear con Dios.

El sacerdote señaló que debemos aprender a esperar en Dios y confiar en él, tener fe, es la garantía de saber que llegará.

Convencidos de que a la familia la escoge Dios, los integrantes de Cerromar agradecieron por permitirles conocer a Javier de Jesús quién para ellos fue escogido para ser parte de la familia Cerromarense, su nobleza, su alegría marcó un lazo indisoluble con sus maestros y compañeros respaldados por un amor profundo.

Para esta comunidad educativa Xavi será ‘por siempre Javier de Jesús, un Warriors’, un Cerromarense.

-Publicidad-