Por Alcides Alfaro Guerra.

Con la celebración del domingo de ramos que dio inicio a la semana santa, los maicaeros vieron la llegada triunfante del Dios vivo.

Las diez iglesias católicas de la ciudad fueron copiosamente asistidas por una comunidad con una desbordante fe con el fin de dar la bienvenida a la semana de reflexión que recuerda la llegada triunfante de Jesús a Jerusalén acompañado por sus discípulos aclamados por todo el pueblo como rey y como mesías.

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Sin embargo, los sacerdotes encargados de los relatos, advirtieron que la alegría y la fiesta de ese domingo del hijo de Dios pronto se convertirían en entrega, en pasión y dolor.

El recorrido de los fieles con los sacerdotes desde las plazas hasta las iglesias y parroquias ilustraba con los canticos y prédicas la manera como Jesús entró a Jerusalén para dar su vida en la cruz, lo que le da un carácter doble a la celebración, recibir a Jesús como mesías, como el señor de señores, de la historia y de la familia, pero también el de la pasión, el del sufrimiento en la cruz.

El sacerdote de la Iglesia San Judas Tadeo del barrio José Domingo Boscan, Jesús Darío Plata Vega denominó la celebración: Domingo de Ramos en la Pasión del señor, al tiempo que invitó a todos los cristianos a dedicar más tiempo a Dios y aplazar los paseos.

“No es tiempo de paseos, es tiempo de detenerse un poco a orar. El mundo de hoy está muy afanado, muy estresado, pero es por la misma ausencia de Dios, debido a que es presa de la mayor droga que no es la sintética, sino la droga de la comunicación sobre todo la de los celulares -como dijo el papa recientemente-, recordó.

El sacerdote dijo que el hombre de hoy vive enfermo estresado, por lo que necesita soledad y recogimiento. “Aprendan los cristianos, católicos y no católicos, que el silencio es fundamental. Dios no habla en el ruido ni en el bullicio por eso a Samuel le hablo en el silencio lo mismo que a Moisés y a todos sus hijos también le quiere hablar en el silencio” dijo Plata Vega.

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