Cargando los motetes con su burrito, fue una de las alternativas que tuvieron los invasores que fueron desalojados en la mañana de ayer en la Comuna 10.
Cargando los motetes con su burrito, fue una de las alternativas que tuvieron los invasores que fueron desalojados en la mañana de ayer en la Comuna 10.

En la mañana de este viernes, miembros del Esmad y de la Policía Nacional, procedieron a desalojar a alrededor de 129 familias residentes en una invasión ubicada en la Comuna 10 de Riohacha, la cual hace más de tres meses viene siendo ocupada por ciudadanos venezolanos, colombianos retornados y de la etnia Wayúu.

Los residentes del sector, al que ellos mismos han llamado Santa María, dicen que fueron inducidos a invadir estos terrenos, por una mujer a la que identifican como Gloria Uriana y quien afirman, dijo ser la dueña del predio y les cobraba $5.000 semanales por habitar en dicho lugar.

Mirando lejos, y un poco desmotivada está la señora, que minutos antes el Esmad la obligó a desocupar un predio que había invadido y que tenía dueño.

Comentan que Uriana, quien pertenece a la etnia Wayúu, les aseguró haber recibido el lote como pago a una falta, por la presunta violación sexual de una sobrina, por lo que les autorizó ocupar esta zona por ser cómoda la tarifa y era una colaboración que les hacía.

Ante el desalojo, los invasores señalan que la aparente dueña del terreno se encuentra ausente, por lo que la comunidad le exige una explicación, ya que añaden que en el sector habitan más de 250 menores de edad, a quienes no pueden trasladar a otro lugar, debido a que no cuentan con los recursos económicos para pagar un arriendo.

Janeth Carolina Amaya Epiayú

En este sentido, piden al Distrito, que sean reubicados o se les brinde otras opciones de vivienda. “Necesitamos la ayuda de las entidades competentes, ya que no contamos con dinero para trasladarnos a otro lugar y tendríamos que vernos obligados a volver invadir, puesto que no tenemos donde pasar la noche”, anotó Janeth Carolina Amaya Epiayú, quien tiene 5 meses de embarazo, y este sería su quinto hijo.

-Publicidad-