La gasolina colombiana es más clarita, por lo que es fácilmente detectable y esta es expendida como si fuera de contrabando.
La gasolina colombiana es más clarita, por lo que es fácilmente detectable y esta es expendida como si fuera de contrabando.

Por REI Santana. 

En algunas calles de la ciudad de Maicao vendedores informales comercializan la gasolina colombiana en recipiente de gaseosa. Esto se viene suscitando desde la última semana del mes de mayo, gracias al incremento inusual del precio del combustible extranjero.

Este comportamiento del mercado responde a tres factores claves de la dinámica económica: la reducción del ingreso de combustible ilegal de origen extranjero, la alta demanda de combustible nacional en las estaciones de servicio y el comercio informal de gasolina.

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Para personas como Yusti López, empresaria del sector de combustibles, el problema comenzó con el cierre de la frontera Colombo-Venezolana en el año 2015 por el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo que generó un déficit que solo había sido satisfecho con gasolina contrabandeada.

Esta es la gasolina colombiana.
Esta es la gasolina colombiana.

“Dejó de entrar el combustible importado que se distribuía a través de las estaciones de servicio. El cupo de combustible nacional que tiene asignado actualmente el departamento de La Guajira es insuficiente. No corresponde a la demanda”, indicó la empresaria.

La demanda se ha dirigido a las estaciones de servicio que reciben una cantidad insuficiente de combustible, generando largas colas de vehículos diariamente. Una oportunidad que es aprovechada por personas que venden las pimpinas de gasolina en las calles sin ningún control.

Los vendedores informales de gasolina son conocidos como pimpineros y suelen encontrarse en las vías principales y sectores comerciales de la ciudad, vendiendo el combustible a precios variables. Dependiendo el lugar de compra, se puede conseguir desde los 5.700  y hasta los 9 mil pesos.

Esta es la venezolana que llega a Maicao de contrabando.
Esta es la venezolana que llega a Maicao de contrabando.

Un galón de gasolina colombiana posee 3,80 litros cuesta 6.985  pesos, en una Estación de Servicio y es revendida en envases de 3 litros usando la misma modalidad que con la gasolina de procedencia venezolana desde los 6.500 pesos.

Yusti López también señala que estas variaciones de precio afectan la economía en todos los aspectos de la ciudad, especialmente el transporte, pues el combustible es el insumo principal para la movilidad de la ciudad porque “cuando el precio del transporte sube o baja, el costo de vida tiene la misma variación y el transporte se mueve es con combustible”.

Por esto, el pasado 17 de junio, el Gobierno Nacional decretó un incremento adicional del cupo de combustible por un total de 944.895 galones para el consumo del mes, medida que busca dar continuidad al suministro en la frontera para sobrellevar la demanda atípica de los últimos meses que afecta a toda la región guajira.

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