Cansado, hambriento y desesperado por ver a su madre, así llegó hasta a su casa el joven Adolfo Enrique Tapias Mejía, de 16 años, luego de más de 48 horas de estar por fuera de su hogar.

Según Cristina Tapias, madre del menor, un vecino fue quien lo vio cuando llegó hasta su casa ubicada en un caserío entre el corregimiento de Cuestecitas y el municipio de Albania.

“Un señor que vive cerca lo reconoció, estaba en la puerta de nuestra vivienda cansado sentado, eran como las 12 de la media noche” dijo la progenitora alegre por volver a ver a su hijo.

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Igualmente, la adulta expresó a La Guajira Hoy que en la tarde de este martes ella había estado en el municipio de El Molino, ya que un conocido le dijo que había visto al joven por esa zona del sur del Departamento.

“Que estaba en la bicicleta, que en un puesto de control de la Policía lo pararon, le dieron agua y se fue” afirmó la mujer.

La madre sostuvo que luego de abrazar a su hijo le pregunto dónde había estado y por qué se había ido sin avisar, a lo que este le respondió que fue a buscar a su papá que es natural de Valledupar, ya que al parecer este no le ayuda económicamente a su mamá para su manutención.

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Además, el joven le explicó que para llegar hasta El Molino manejó bicicleta hasta Hatonuevo, luego pidió a los conductores colaboración, quienes lo acercaron más hacia el departamento del Cesar.

“Fueron días duros para él, no comió casi nada, no tenía plata, me comentó que le ayudó a un señor a mover unos bloques y que este le colaboraba con la alimentación, además que duró en una terraza de una casa oscura con temor que le robaran su cicla” dijo Cristina Tapias.

Para su regreso el menor expresó que recibió ayuda de uniformados del Ejército quienes lo trasladaron en un vehículo de la institución hasta Albania.

Para su búsqueda se organizaron varias personas, quienes comenzaron a indagar con la fotografía que salió publicada en LGH, entre ellas, el dirigente político Eriberto Ibarra Campo, quien hoy le da gracias a Dios porque el joven regresó a su casa sano y salvo.  

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