Después de caminar un buen trayecto con la leña a sus espaldas, las madres de familia llegan a sus hogares y seguidamente deben cocinar los alimentos.
Después de caminar un buen trayecto con la leña a sus espaldas, las madres de familia llegan a sus hogares y seguidamente deben cocinar los alimentos.

Brindarle a las comunidades y sus habitantes las mínimas condiciones de vida, es una tarea que en pleno siglo XXI, los gobernantes no han podido realizar en su totalidad. A medida que la población crece, esta labor pareciera difícil de lograr, sobre todo en los territorios más alejados de las ciudades.

Evidencia de lo anterior, es Juan y medio, un corregimiento del Distrito de Riohacha que aun está a la espera de las instalaciones domiciliarias de gas, mientras siguen utilizando carbón, leña y gas propano, para preparar sus alimentos.

Olga Lucía Rodríguez Suárez
Olga Lucía Rodríguez Suárez.

Olga Lucía Rodríguez Suárez, habitante de este pueblo, señala que ya están cansados de cocinar utilizando mecanismos tan antiguos que tienen incidencia en su salud, como cocinar a leña y que solo aquellos que tienen la facilidad económica, pueden comprar bombona de gas propano que cuesta entre 60 a 100 mil pesos, con el costo del transporte.

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Comenta que cocinar con carbón o leña, les resulta más barato, pero en la temporada de lluvias, se complica el proceso ya que se dificulta encenderlos, especialmente, para las mujeres, quienes en su mayoría, se encargan de cortar y cargar sobre sus hombros.

Yaleinis Armenta Amaya
Yaleinis Armenta Amaya.

Desde nuestro medio consultamos las entidades competentes en el tema, como Yaleinis Armenta Amaya, funcionaria encargada de realizar los estudios de estratificación social en el Distrito y explicó que desde el 2014 aproximadamente, en este corregimiento se cumplió con la realización de la nomenclatura y estratificación necesaria para la prestación del servicio.

Destacó que a partir de ese momento se podía solicitar las instalaciones domiciliarias, sin embargo, teniendo en cuenta que muchos habitantes son de escasos recursos y el costo de la instalación es elevado, se está a la espera, que los gobiernos departamentales o locales costeen parte de este gasto.

Del mismo modo, señaló que actualmente trabajan en un proyecto conjuntamente con Gases de La Guajira para ser presentado ante la Ocad y lograr beneficiar a los corregimientos y dos barrios de Riohacha.

Roselis Areiza Mejía
Roselis Areiza Mejía.

Por su parte, Roselis Areiza Mejía, jefe del departamento comercial de Gases de la Guajira expuso que por parte de la empresa, las condiciones para la prestación de servicios están dadas, ya que el corregimiento cuenta con la red de distribución.

“La Alcaldía entregó los estudios de estratificación y las viviendas cuentan con sus nomenclaturas oficiales, así que sólo estamos a la espera que entes gubernamentales apoyen a la comunidad, o que aquellos usuarios que tengan facilidad económica, realicen su solicitud de instalación”, añadió.

Después de caminar un buen trayecto con la leña a sus espaldas, las madres de familia llegan a sus hogares y seguidamente deben cocinar los alimentos.Finalmente, informaron que quienes deseen la instalación sin el subsidio, pueden acceder al servicio, pero la realidad es que Juan y Medio sigue siendo una población vulnerable, cuya esperanza seguirá puesta en la respuesta oportuna y eficaz que les del Gobierno.

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