Villa del Sur, uno de los predios que tiene gente que no necesita tierra y la tiene como negocio.
Villa del Sur, uno de los predios que tiene gente que no necesita tierra y la tiene como negocio.

Como si hiciera parte de las costumbres o tradiciones de esta región, las invasiones en Riohacha, por décadas, se han convertido en la problemática de nunca acabar. Predios de propiedad del Distrito y particulares, constantemente son ocupados por familias que alegan no tener otra alternativa de vivienda.

Según el secretario de Gobierno, Ronal Gómez, este es un flagelo que desde hace varios años, más que por necesidad, ha surgido por el facilismo de personas inescrupulosas, que convierten esta situación en una oportunidad de negocio.

Las invasiones se han convertido en un negocio para los aparentes ciudadanos destechados y falto de vivienda.
Las invasiones se han convertido en un negocio para los aparentes ciudadanos destechados y falto de vivienda.

Explicó que la mayoría de estas invasiones son lideradas por ciudadanos que ya poseen vivienda propia, pero se apoderan de estos sectores, para luego revender los terrenos. “Se puede decir que la ciudad ha crecido por invasiones, barrios como San Francisco, La Loma, Los Nogales, La Esperanza, Jorge Pérez, entre otros, fueron invasiones que lograron consolidarse”, expuso el funcionario.

Añade que en el último año, el Distrito ha trabajado para recuperar algunos de estos predios, reforzando los controles en las zonas más afectadas y realizando desalojos con el apoyo de autoridades como el Esmad.

Ronal Gómez García
Ronal Gómez García.

Cabe mencionar que de acuerdo a cifras de Migración Colombia, actualmente, La Guajira cuenta con más de 1500 migrantes, instalados en su mayoría, en los municipios de Maicao y Riohacha, aumentando considerablemente los invasores en la capital guajira. 

En este sentido, el Secretario explica que aunque la mayoría de invasiones surgidas recientemente, como Brisas del Norte, Villa del Sur, Villa del Sol y Villa Cacho, ya se encontraban conformadas antes de la migración venezolana, en la actualidad, estos sectores son habitados por migrantes, colombianos retornados y población Wayúu.

Por tal motivo, recomendó a los propietarios de los terrenos poner las querellas a tiempo, para proceder por medio de la ley y acabar esta situación, que por décadas ha afectado a los riohacheros.

Las invasiones se han convertido en un negocio para los aparentes ciudadanos destechados y falto de vivienda.“A pesar que los casos de invasiones presentes en la capital del Departamento, las quejas o denuncias frente a estos, son muy pocas, pero el Distrito continúa trabajando y tiene pendiente desalojar los terrenos ocupados ilegalmente”, manifestó el funcionario Ronal Gómez.

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