Héctor Salah Zuleta, obispo de la Diócesis de Riohacha.
Héctor Salah Zuleta, obispo de la Diócesis de Riohacha.
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La crisis de gobernabilidad en La Guajira, según monseñor Héctor Salah Zuleta, es consecuencia de lo que para él es el peor problema del Departamento: la corrupción. Es por esto que ante las venideras elecciones, hace un llamado a los guajiros.

“Gran parte de la élite política ha aprovechado para su propio beneficio los recursos con los que se habrían solucionado los demás problemas. Hasta el año 2013 las regalías llegaron directamente a los bolsillos de gobernadores y alcaldes que hoy tienen a mucha gente presa”.

“Con esos dineros se pudo haber realizado proyectos para el beneficio de la gente, pero tomaron otros rumbos. La corrupción va en contra de la economía para el bien común que es lo que promueve la Iglesia”.

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El próximo 27 de octubre se llevará a cabo las elecciones regionales y monseñor cree que muchos han comprendido que hoy están pagando la elección desafortunada que hicieron al vender su voto.

“El llamado es a la gente, para que estudie concienzudamente por quien vale la pena votar para que se comience a mejorar las condiciones de vida.” Pero advierte: “Creo que puede suceder lo mismo de siempre, hay una especie de nepotismo, las familias intentan continuar en el poder, aunque algunos de sus integrantes se encuentren judicializados”.

Samuel Chavarro Collazos
Samuel Chavarro Collazos,

Estas afirmaciones fueron respaldadas por el presbítero Samuel Chavarro Collazos, párroco de la catedral Nuestra Señora de los Remedios, quien indicó que no se puede permitir las fisuras que se dan al interior de la comunidad por el ejercicio bipartidista donde las familias se ‘acaloran por un candidato’.

“Esto hace que empiecen a haber separaciones que fracturan la convivencia. Se debe aprender a mirar la lógica de esa experiencia que nos permita asumir un compromiso como ciudadanos donde nos miremos como una sociedad responsable”.

Indicó que dentro de esta responsabilidad debe estar la capacidad de comprender con un análisis crítico las propuestas de los candidatos que han presentado sus nombres.

“Hay que analizar si las propuestas son viables, son las que necesita el Distrito y el Departamento, si agrupan a toda la comunidad o son sesgadas por el interés de un grupo de personas”.

Señalando que esto es lo que ha mantenido a la comunidad en un atraso permanente.

El líder de la iglesia enumeró las cualidades que debe tener un buen gobernante, señalando que debe ser: un líder con capacidad de visión clara, hombre coherente con su vida cristiana, que viva una vida de familia estable, con capacidad de incidir y comunicar para hacer trabajo en equipo.

“El llamado es a discernir, mirar idea, seguir un candidato por su hoja de vida, por su servicio público y por su conocimiento claro de la norma, de las instancias, porque es necesario el conocimiento para poder gobernar”, puntualizó.

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