María Victoria Villa Agudelo, tiene más de 40 años que no ve a sus hijos.
María Victoria Villa Agudelo, tiene más de 40 años que no ve a sus hijos.
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Como petición de su último deseo, María Victoria Villa Agudelo, oriunda de Titiribí Antioquia, y quien hace un par de años llegó a la capital de La Guajira, retornada de Venezuela, sueña con reencontrarse con sus hijos a quienes no ha vuelto a ver desde hace más de 40 años.

María Victoria, quien dice tener actualmente 65 años, cuenta que creció en un hogar lleno de maltratos y dificultades que la conllevaron a tener tres hijos durante su adolescencia, a los cuales llamó José Manuel, William y Pedro José Villa Agudelo.

Ante tantos conflictos familiares, acompañados por la inexperiencia de la juventud y con el sueño de conseguir un mejor futuro, dice que a la edad de 17 años huyó para Venezuela, donde inició a trabajar en casas de familia, en las que conseguía enviar el sustento para sus hijos, a quienes dejó a cargo de su mamá.

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Comenta que un par de años después supo del fallecimiento de su madre y que los menores habrían quedado a cargo de una de sus hermanas, quien al parecer terminó de criarlos, pero con la que poco a poco y ante las escasas herramientas comunicativas de la época, fue perdiendo contacto, hasta el día que no volvió a saber nada de ellos.

Pasados los años, sin rehacer su vida, ni volver a tener más hijos y frente a la crisis que empezó a vivir en el vecino país, decidió retornar a Colombia, llegando a la ciudad de Riohacha, donde también laboró por mucho tiempo como empleada doméstica.

Afirma que por su avanzada edad, dejaron de emplearla en este oficio, quedando a la deriva, hasta llegar hace cerca de 5 meses, a la Casa del Abuelo en el Distrito, donde ha sido acogida y ha recibido calor familiar, pero reitera que el cariño que más anhela es el de sus hijos.

María Victoria Villa Agudelo.

Manifiesta que en una ocasión logró contactarse con un conocido de Titiribí, quien le contó que sus hijos también la estaban buscando, pero que lastimosamente perdió comunicación con esta persona, por lo que la esperanza de un reencuentro se volvió a apagar.

Hoy sin una fotografía y solo con el recuerdo de aquella imagen de hace más de 40 años, cuando los despidió en su pueblo natal, María Victoria pide a Dios y a la comunidad en general, que la ayuden a reencontrase con su familia, ya que, “Mi mayor anhelo, es pasar mis últimos años junto a ellos, esos que siempre han vivido en mi recuerdo”, expuso.

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