En la comunidad de Unción del Espíritu Santo, del municipio de Maicao, cada primer domingo de cada mes, el padre Blaster Pérez Reales hace una homilía que siempre se reflexiona sobre la humanidad.

“La corrupción es un fenómeno asqueroso, al igual que la codicia y la avaricia. Cuidado, la vida no está asegurada por los bienes materiales, sino en Cristo Jesús”.

Con estas categóricas advertencias inició su homilía el sacerdote Blaster Pérez Reales, así como lo hace, el primer domingo de cada mes, que celebra una misa campal en la comunidad Unción del Espíritu Santo ubicada a pocos kilómetros de Maicao en la vía que conduce al corregimiento Carraipía.

Pérez Reales dijo que la corrupción llega cuando lo legal no facilita las cosas, que los corruptos desean obtener sin esfuerzo alguno y con trampa y por eso, las malas alianzas tienen altos precios y la ambición y la codicia llevan a los extremos.

Expresó además a la comunidad numerosa que cuenta con la asistencia de fieles de varios municipios del Departamento y del Cesar, que la inmoralidad sexual nos tiene arrodillados, así las leyes las hagan pasar por ‘lícitas’.

Blaster Pérez Reales, sacerdote de la Iglesia central de Albania.
Blaster Pérez Reales, sacerdote de la Iglesia central de Albania.

Que la perversión sexual está infectando a la humanidad y que cada vez queremos más poder económico para pervertirnos, al punto de compararnos con los animales, corriendo el riesgo de ofender a los animales

En la misa celebrada en medio de un clima agradable, el sacerdote dijo que cuando se es buen administrador del dinero se es buena persona, buen vecino y buen familiar, pero que cuando no es así, al final nos quedamos sin dinero y sin amigos porque no supimos compartir lo que Dios nos prestó, por andar inmersos en la corrupción, la avaricia, el poder y almacenando dinero.

“Un corrupto no lo pone Dios, porque Dios no compagina con la corrupción. La política no puede ser de resentimientos, pleitos, contiendas, amenazas y apasionamientos porque estos ingredientes que solo están reservados para la politiquería”, dijo Blaster Pérez, sacerdote de la Iglesia central de Albania.

-Publicidad-