Estudiantes de la UniGuajira protestaron ante la falta de pago de parte de la Gobernación.
Estudiantes de la UniGuajira protestaron ante la falta de pago de parte de la Gobernación.

Los estudiantes, docentes y personal administrativo de la Universidad de La Guajira, sede Maicao, se unieron al llamado a paro de actividades académicas, esto como medida de presión para que sean honrados los compromisos económicos por parte de la Gobernación con el Alma Mater, según lo establece la ordenanza 214 y 232.

La convocatoria que inició en la sede principal en Riohacha, se extendió también a las sedes de los municipios Fonseca y Villanueva, desde donde los profesores levantaron la voz como protesta, ante lo que definieron como una situación desafortunada y recurrente.

«Cada comienzo de semestre tenemos que recurrir a las vías de hecho para hacer presión a los estamentos departamentales para que den la cara. Queremos saber cuál es la posición de la Gobernación ante esto, para cuándo y cómo se va cumplir con el giro de los recursos que por derecho nos corresponden», manifestó el profesor Hernán Carrillo.

Hernán Carrillo, docente de la cátedra de formulación y gestión de proyectos, viene laborando en la Universidad desde enero de este año, sin embargo, nueve meses después no ha cobrado salario alguno.

Estudiantes de la UniGuajira protestaron ante la falta de pago de parte de la Gobernación.«Es una situación compleja porque uno como docente debe tener suficiente motivación para reflejarla en el proceso académico que se desarrolla en las aulas, pero es muy difícil que uno pueda brindar una educación con calidad cuando uno está físicamente en el aula pero la mente en otro lugar tratando de resolver la situación económica», agregó Carrillo.

La manifestación contó con el acompañamiento de líderes del profesorado como el profesor William Moscarella, quien indicó que el paro continuará activo hasta tanto no se consiga una solución concreta de parte del Departamento.

Por su parte, los estudiantes quedan a la expectativa sobre la cancelación de la matricula estudiantil, que ronda el millón de pesos sin subsidio, y sobre la culminación del recién iniciado semestre, que podría extenderse hasta finales de enero o principios de febrero del año 2020.

«Todo esto genera es una situación incómoda porque conocemos las dificultades que afronta el departamento con el desempleo, el desabastecimiento y el bajo ingreso económico de la mayoría de los padres de familia, lo que podría conllevar a un aumento en los índices de deserción estudiantil», puntualizó Hernán Carrillo.

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