Jornada de salud fue una de las tantas actividades que realizaron en las dos comunidades de Maicao.
Jornada de salud fue una de las tantas actividades que realizaron en las dos comunidades de Maicao.

Desde el jueves 26 hasta el domingo 29 de septiembre, un total de 150 voluntarios de la fundación Andi, estuvieron acompañando, capacitando y brindando ayuda humanitaria en dos comunidades indígenas de la zona rural del municipio de Maicao.

El despliegue formó parte de la iniciativa #VamosColombia, desde donde 11 grandes empresas nacionales, incluido el operador minero de La Guajira, hacen su aporte a la sociedad para generar focos de desarrollo entre la población vulnerable; en este caso, la comunidad indígena.

“Es una experiencia que desarrolla la perspectiva de los voluntarios sobre la situación del país y su papel en la construcción de una sociedad más incluyente y reconciliada; al tiempo que los confronta con su rol como personas y trabajadores de una empresa” explicó Catalina Martínez, directora de la fundación Andi.

Jornada de salud fue una de las tantas actividades que realizaron en las dos comunidades de Maicao.
Jornada de salud fue una de las tantas actividades que realizaron en las dos comunidades de Maicao.

En las comunidades indígenas de Majayutpana y Pipamana, fueron recibidos con beneplácito los 6 equipos multidisciplinarios que acudieron para realizar brigadas de salud, talleres de emprendimiento y legalidad, consultorías jurídicas, asesorías empresariales, embellecimiento de las instituciones educativas existentes y la construcción de huertas escolares.

«Fue una experiencia muy buena. Como somos una institución multicultural, tuvimos la oportunidad de compartir con los voluntarios, los Wayúu, los Afro y los Zenú en un intercambio de experiencias muy positivo», expresó Edgardo Reyes, docente de la Institución Educativa Nro. 4 Majayutpana.

El ejercicio permitió la visualización de las problemáticas asociadas al alto índice migratorio que afronta la región Guajira y que impacta, en primer lugar, al municipio de Maicao, donde se contabilizaron más de 49 mil venezolanos hasta el mes de mayo y un número indeterminado de Colombianos retornados a su patria.

La subdirectora de la fundación Andi, Liseth Beltrán, explicó para este medio de comunicación, que en estas dos comunidades indígenas no encontraron ningún caso de desnutrición y muchos casos de integración positiva entre migrantes y retornados con la población receptora.

Jornada de salud fue una de las tantas actividades que realizaron en las dos comunidades de Maicao.«Fue una sorpresa encontrar comunidades realmente integradas porque consideran como familia a los hermanos indígenas que han retornado a Colombia», señaló Lisset Beltrán.

Este encuentro fue acompañado y apoyado por el Ejercito Nacional, la Agencia de Reintegración y Normalización (ARN), el Programa de Alianzas para la Reconciliación de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y Acdi/Voca.

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