Más de 150 familias se vieron afectadas por las lluvias caídas durante la madrugada de este sábado en la ciudad de Maicao.
Más de 150 familias se vieron afectadas por las lluvias caídas durante la madrugada de este sábado en la ciudad de Maicao.

Los más de mil moradores del barrio La Bendición de Dios, un asentamiento irregular establecido en los predios ubicados en la parte trasera de la universidad de La Guajira, vivieron momentos de terror cuando el agua entró a sus hogares y destruyó gran parte de sus pertenencias.

El barrio La Bendición, fue perjudicado con la excesiva agua que les inundó el barrio.
El barrio La Bendición, fue perjudicado con la excesiva agua que les inundó el barrio.

Las lluvias acaecidas durante la madrugada de este sábado se encausaron en el arroyo parrantial, lo que significó una catástrofe que vulneró los ranchos y cambuches construidos en el barrio.

«En plena madrugada los truenos, la brisa y la lluvia asustó mucho a los niños cuando vieron cómo se metía el agua a sus cuartos. Quedamos sin pertenencias, la gente perdió prácticamente todo. Necesitamos que nos presten atención por la situación en la que estamos», expresó la señora Leila Bracho.

La presidenta de la Junta de Acción Comunal, Zobeida Vilches, explicó que este barrio está constituido por más de 150 familias venezolanas y colombianos retornados, apostados a manera de invasión en ese lugar a pesar de ser un terreno de alto riesgo.

Señaló que por ser un barrio habitado en su mayoría por venezolanos, sienten que las autoridades gubernamentales de salud, vivienda y servicios públicos los tienen en el olvido.

«Es como si no importáramos para nada. También somos seres humanos y nos duelen nuestros hijos solo de verlos en medio del agua en la noche, arriesgándolos, pero ¿para dónde vamos a agarrar? porque si cogemos e invadimos otro lugar nos sacan», manifestó la señora Zobeida Vilches.

Para conseguir agua, muchas veces recogen la del desagüe de la Universidad de La Guajira.
Para conseguir agua, muchas veces recogen la del desagüe de la Universidad de La Guajira.

El barrio La Bendición de Dios no cuenta con redes de energía eléctrica, alcantarillado, pavimento, andenes ni alumbrado público. Además, el agua solo puede ser conseguida con mulas de transporte o en un desagüe de la Universidad.

Para las familias asentadas en el arroyo, la preocupación apenas comienza pues, tal como manifestaron, las aguas estancadas podrían convertirse en focos de enfermedades transmisibles, como el dengue o cuadros virales asociados a la contaminación.

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