El que se hubiese intervenido en un conflicto de intereses, emulando a sus ancestros como conciliador, eso le ha significado al abogado riohachero José Alfonso Medina Ramírez, estar inmerso en un proceso disciplinario junto a Álvaro Madarriaga, quienes fueron denunciados disciplinariamente por el delito de extorsión.

La denuncia la instauró el empresario Juan Bautista Bermúdez Brito, ante el Consejo seccional de la Judicatura, porque cree que estas personas lo estaban presionando para sacar provecho.

Resulta que el abogado Medina Ramírez se enteró que su colega Álvaro Madarriaga en representación de más de 100 trabajadores que habían sido despedidos de la empresa Sotrans, y pretendían reclamar emolumentos y según el apoderado estos en su momento no fueron bien liquidados.

Para conciliar se citaron en un centro comercial de Riohacha, Bermúdez Brito mandó un representante, quien se reunió con José Alfonso Medina Ramírez y Álvaro Madarriaga, este último fue el que intervino en la conversación.

Según el emisario de Bermúdez Brito, el abogado le estaría solicitando 700 millones de pesos para dejar la demanda así, parece ser que esta información fue tergiversada e interpretada como una extorsión. «El juzgado ha fallado cuatro demandas favorables sobre Sotrans de las 29 que ha puesto el abogado Madariaga», indicó Bermúdez Brito.

Igualmente se ha hablado de 400 millones de pesos. Asimismo, sobre varios derechos de petición y demandas a favor, otras en contra, en fin, es un tema bastante espinoso, que tiene congestionado los juzgados de Riohacha, al igual a las personas que se encuentran inmersa en este litigio.

«Ha sido una situación maltratante y preocupante, porque el proceso no ha cesado de tantas demandas que he recibido como representante de Sotrans, empresa que prestaba servicio de transporte a la multinacional Cerrejón y en el momento de liquidar a sus trabajadores no se le quedó debiendo un centavo», indicó Bermúdez Brito.

El único pecado que cometió José Alfonso Medina Ramírez, fue tratar de arreglar esa situación, como en su momento lo hizo su abuelo paterno ‘Paye’ Medina, cuando en el villorrio de Monguí componía las diferencias existentes. Aquí le salió el tiro por la culata, ahora enfrenta un proceso disciplinario que podría desencadenarse en un proceso penal.

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