Aspecto de la entrega de la dotación al comedor infantil en el barrio Lomas de Trupillo de Riohacha.
Aspecto de la entrega de la dotación al comedor infantil en el barrio Lomas de Trupillo de Riohacha.

Un grupo de menores de edad, perteneciente a la urbanización Lomas de Trupillo están felices porque por fin dejarán de consumir sus desayunos y almuerzos en el suelo para hacerlo de manera digna.

Atrás quedó observarlos sentados en el suelo, ahora lo harán en una silla y al frente tendrán una mesa, gracias a la ayuda de la empresa Lito S.A.S.  que les dotó el comedor comunitario.

Esta bonita labor social se realizó el sábado pasado, un camión de la empresa Lito, especialista en gestión ambiental de excedentes industriales del sector eléctrico y telecomunicaciones, salió a las cuatro de la madrugada de Barranquilla, cargado con el sueño de estos niños guajiros.

A las 10:30 de la mañana, llegó el carro con la donación para el comedor comunitario que dirige Berenice Isabel Dávila, presidente de la Junta de Acción Comunal de esta urbanización, miembros de la Fundación Dejando Huellas de Victoria y los niños también aguardaban en la sede del CDI.

Aspecto de la entrega de la dotación al comedor infantil en el barrio Lomas de Trupillo de Riohacha.Del pequeño camión, comenzaron a bajarse las cosas y los 100 menores le dieron la bienvenida a Daniel Londoño, gerente de Puntos Verdes Lito y a su equipo de trabajo. Se entregaron 25 mesas para niños pequeños y 10 mesas grandes con sillas, cubiertos, vasos, platos y juguetes.

El sábado, los menores estuvieron de fiesta, jugaron y abrazaron a Carlito, el muñeco insignia de la empresa, que les enseñó sobre el cuidado del medio ambiente y lo importante que es reciclar para la protección de la salud humana.

Señaló el gerente de esta empresa «por medio del programa de responsabilidad social Puntos Verdes Lito, buscamos que los ciudadanos y las empresas reduzcan la contaminación por medio de la adecuada disposición final de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (Raee), acumulando así puntos que se podrán redimir en apoyo a fundaciones sociales de todo el país», indicó Daniel Londoño.

Así felices todos y con la misión cumplida, las cinco personas que vinieron en el camión retornaron a ‘Curramba’,  llenos del amor de los niños, que con una sonrisa agradecieron tan noble gesto.

«Dejar niños felices, saber que comían en el suelo y que ahora todo puede cambiar, nos da un toque de esperanza, que con estas pequeñas acciones podemos cambiar la vida de muchos niños», señaló el gerente.

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