En zona rural del corregimiento de Conejo los cuatreros hacen de las suyas, descuartizando animales vacunos para su posterior comercialización.
En zona rural del corregimiento de Conejo los cuatreros hacen de las suyas, descuartizando animales vacunos para su posterior comercialización.
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En el año nuevo el fenómeno que más duramente ha golpeado al sector ganadero, el abigeato, sigue su curso normal sin que ninguna autoridad o ente estatal lo impida.

De nada ha valido la puesta en vigencia por parte de la presidencia de la República, de la ley que le dio la connotación de delito autónomo en el código penal a esta práctica ilegal, porque el cuatrerismo se está ejerciendo y cada día que pasa, este sector de la economía del país sigue viéndose más afectado.

El más reciente hurto y sacrificio de una res, le tocó vivir al pequeño productor pecuario Efraín ‘Chito’ Barliza Freyle, al ser sacada del corral de su predio ‘La Chávela’, una vaca, que posteriormente los delincuentes mataron, pelaron y descuartizaron.

Los delincuentes sacrificaron el animal en el potrero de la finca vecina ‘Puerto Rico’ de propiedad de los herederos del extinto Oscar Torres. El animal según el dueño, estaba avaluado en 2 millones de pesos aproximadamente.

El hecho es considerado por quienes tienen estancias agropecuarias en la vereda de Pondores, corregimiento de Conejo zona rural del municipio de Fonseca, como absurdo, al tenerse en cuenta que esa región fue declarada como área de distensión por parte del gobierno Nacional, para el proceso de reincorporación de las Farc a la vida civil y operar en el mismo territorio, una base de la Policía de carabineros y otra del Ejército.

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