La habitación número nueve era habitada por José Luis Valbuena, de 19 años de edad, natural de Maracaibo, quien llegaba a las ciudades de Maicao y Riohacha a comercializar enseres para el hogar.
-Publicidad-

Los casos fueron informados a la Policía Nacional, que inició la respectiva investigación.

Por REI Santana.

Los casos corresponden, en primer lugar, al de un hombre que fue hallado con claros signos de estrangulación presuntamente por manos de un sobrino; el de un señor de quien se presume optó por quitarse la vida ahorcándose y el tercero el de un joven que presumiblemente sufrió un infarto mientras dormía. Muertes ocurridas sin ninguna relación entre ellas.

-Publicidad-
-Publicidad-

El comandante del distrito policial Maicao, Teniente Coronel Hernán Darío Gómez, confirmó los decesos de estos hombres e indicó que se espera por el dictamen de Medicina Legal para establecer las causas de las muertes para dirigir las investigaciones hacia los responsables.

El primer caso informado a las autoridades fue el de la muerte del joven José Luis Valbuena Cárdenas, quien fue encontrado sin vida en posición fetal al interior de una habitación de arriendo diario en cercanías del mercado público de Maicao.

José Luis Valbuena, de 19 años de edad, era natural de Maracaibo y solía visitar la ciudad para comercializar calderos para arroz tanto en Maicao como en Riohacha; esa noche sufrió un ataque mientras dormía junto a dos compañeros de labores en la habitación número nueve.

Oscar Carvajal, dueño de la residencia ubicada en la calle 11, entre carreras 17 y 18, expresó para este medio de comunicación que no tuvo mucho tiempo para conocer al fallecido, sin embargo, dijo que «estuvo tres días durmiendo acá y se le veía bueno de salud y trabajador».

El segundo caso fue de un señor de 50 años de edad, quien habría optado por quitarse la vida colgándose de una soga en el patio de una casa ubicada en la calle 19 con carrera 1B del barrio La Concepción, en el extremo sur del casco urbano de la ciudad de Maicao.

Yulibeth Araujo (izquerda), dueña de la casa donde estaba arrendado el señor ‘Jesu’ y la señora Edelmira Araujo (derecha), quien notó la presencia de aves de rapiña en el cielo.

Arturo Manuel Padilla Contreras, fue encontrado sin vida suspendido de una soga por sus familiares, quienes expresaron a la policía desconocer las razones que pudo tener el señor para tomar esa fatal decisión.

Finalmente la policía informó del hallazgo de un cuerpo en avanzado estado de descomposición en el interior de una vivienda en el barrio Flor de Cañahuate, también en la periferia sur de Maicao, quien presentaba una herida a la altura del cuello.

El cuerpo fue identificado como Hidalgo de Jesús Araujo, de 60 años de edad y natural de Maracaibo, quien residía en una habitación arrendada desde hacía algunos meses, se dedicaba a la venta ambulante de agua, cigarrillos y artículos de cuidado personal para subsistir.

«La última vez que lo vimos fue el miércoles, cuando notamos que hacía días que no recogía la ropa, empezamos a sospechar», reveló la señora Edelmira Azuero, vecina de la propietaria de la habitación donde murió el señor Hidalgo.

Explicó además que el señor solía compartir los costos de arriendo con compatriotas puesto que sus ingresos muchas veces no alcanzaban para pagar los 80 mil pesos que debía entregarle mensualmente, la última vez que le vieron les presentó un sobrino nuevo.

«No nos robaron nada del resto de la casa, ni siquiera al señor ‘Jesu’, solo lo ahorcaron hasta la muerte y desaparecieron», puntualizó Yulibeth Azuero, dueña de la casa, quien también explicó que desde el miércoles un joven de quien se decía que era su sobrino, coincidencialmente, no aparece.

Los casos quedaron bajo la lupa de los investigadores de la Sijin, quienes deberán determinar las causas de muerte y el responsable del asesinato, mientras que los familiares reclaman los cuerpos para darles cristiana sepultura.

-Publicidad-