Productos variados y frescos, son los que se consiguen en el mercado público de Maicao.
Productos variados y frescos, son los que se consiguen en el mercado público de Maicao.

En un rápido recorrido por el centro de la ciudad de Maicao y en una incursión superficial al mercado público, este medio de comunicación consultó la realidad económica del acceso a algunos productos de la canasta básica.

Los comerciantes, colombianos y venezolanos por igual, expenden productos de primera necesidad a lo largo y ancho de la carrera 17, principalmente entre la calle 11 y la 13; allí los compradores consiguen precios de oportunidad.

El mercado de Maicao se abastece de dos frentes, del país de Venezuela y de los productores de Colombia.
El mercado de Maicao se abastece de dos frentes, del país de Venezuela y de los productores de Colombia.

Maicao se caracteriza por poseer segmentos comerciales según la especie o género, a saber, hay calles enteras con droguerías, salones de belleza, venta de equipos de sonido, llanterías o remates; la carrera 17 está dedicada al comercio de alimentos.

En líneas generales, los granos no superan los 3.500 pesos, a saber: los fríjoles guajireros, el pico negro, el frijol negro y la zaragoza, las lentejas se venden en paquetes de una libra. El arroz de producción extranjera cuesta 2800 y el nacional 3.500.

Productos variados y frescos, son los que se consiguen en el mercado público de Maicao.«La papa la puedes conseguir desde 400 pesos por libra, el tomate y el pimentón en 2.000 pesos, la remolacha y la zanahoria en 1.500, aunque todos tenemos los mismos precios, nos ayudamos para que entre todos podamos ganarnos nuestro día porque somos como una familia», detalló Bethzaida Bohórquez.

Esta convivencia armoniosa entre los comerciantes que compiten y se apoyan les permite ganar unos 70 mil pesos en un buen día o unos 20 mil cuando las ventas caen.

El mercado de Maicao se abastece de dos frentes, del país de Venezuela y de los productores de Colombia.«La idea es tener distintos productos con buenas cantidades para que podamos conseguir ganancias», explicó Yesica Pushaina, una joven wayúu de 19 años que emprendió con su familia en una pequeña colmena en el sector.

Más adentro se logra conseguir especies cárnicas, quesos, pescados, embutidos y mucho tránsito peatonal en los estrechos pasillos que quedan en la calle, también es común encontrar vendedores ambulantes, tinteros y carreteadores de mercancía.

Productos variados y frescos, son los que se consiguen en el mercado público de Maicao.«Nosotros mismos nos cuidamos y protegemos de los ladrones, tratamos de mantener el orden para que los clientes que nos quedan no se nos vayan por la inseguridad. Aquí estamos a la orden», destacó el señor José Luis Zúñiga.

El sector donde existía un C.A.I. con agentes de policía y del que solo queda el espacio vacío, es un hervidero de compra-venta rápida donde los clientes deben regatear con habilidad y pagar con velocidad para entrar y salir airosos del mercado paralelo que se ha instituido en la calle, fuera de la estructura del mercado propiamente.

El mercado de Maicao se abastece de dos frentes, del país de Venezuela y de los productores de Colombia.Los gobiernos de turno en el pasado han gestionado con pocos frutos, la mudanza de los comerciantes al nuevo mercado ubicado en la periferia sur de Maicao, infraestructura que hoy es conocida como uno de los elefantes blancos más representativos de la corrupción política en el municipio.

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