El friche es una comida autóctona que seguramente no faltará en muchos hogares guajiros.
El friche es una comida autóctona que seguramente no faltará en muchos hogares guajiros.

La satisfacción de las necesidades de una sociedad se realiza a través del sistema económico, el cual se encuentra determinado por el rol y las dinámicas que a su interior cumplen los agentes y los sectores que en él participan, así observa esta situación el economista riohachero Cesar Arismendi Morales.

Los hogares como proveedores de la fuerza de trabajo, el aparato productivo y el Estado con las regulaciones fiscales, son los tres grandes agentes en un sistema económico simplificado, los cuales interactúan en el sector primario (agricultura, ganadería, caza, pesca, minería y silvicultura), el sector secundario (industria de transformación) y el terciario (comercio, servicios y finanzas).

El sistema económico es altamente sensible a las calamidades y mucho más si ellas tienen su origen en la salud pública, como la actual pandemia causada por el Coronavirus, generando impactos contundentes e indeseados en las actividades productivas de bienes y servicios, cuyas consecuencias pueden ser debastadoras.

Cesar Arismendi Morales
Cesar Arismendi Morales.

En la economía global, nacional, regional y local el primero en sentir las consecuencias de la pandemia son los hogares, ya que estos se ven amenazados por el riesgo a morir de un número importante de sus miembros. 

Ello se ha estudiado a través de los efectos de la viruela, en donde fallecieron cerca de 300 millones de personas; el sarampión con 200 millones; la fiebre española con 100 millones y la fiebre bubónica que en el siglo XIV mató al 30% de la población europea.

Con base en ello, se puede afirmar que en un frágil sistema económico como el de La Guajira, el Covid-19 puede afectar a los hogares como proveedores de fuerza laboral, la cual tenderá a disminuir a causa del nivel de incidencia de la morbimortalidad.

Ello implica que los ingresos de las unidades familiares disminuirán y la población tendrá mayores niveles de carencias. Los hogares van a diferir consumos no prioritarios y los gastos para compra y mejoramiento de vivienda. Un buen segmento entrará en mora con el pago de impuestos, créditos bancarios y servicios públicos.

En el contexto de la crisis global provocada por el Coronavirus, la economía de La Guajira se verá alterada en su sector primario (la minería) a causa de los bajos precios del petróleo. El gas y el carbón al ser sustitutos de este, bajarán los precios de mercado descendiendo los niveles tradicionales de producción, empleo, consumo interno y el comercio exterior del departamento.

Por el descenso en la utilización del recurso humano del subsector, se descolgarán los ingresos por salarios, lo que finalmente termina contrayendo los consumos de los hogares de los trabajadores. La baja demanda de alimentos, le pegará fuertemente al subsector agropecuario (ganado vacuno) y a la pesca, iniciándose un proceso de desplazamiento a otras carnes y productos más baratos.

El alimento será principal necesidad de la gran mayoría de los guajiros en esta confinación que por culpa de la pandemia que ha decretado el presidente de los colombianos.
El alimento será principal necesidad de la gran mayoría de los guajiros en esta confinación que por culpa de la pandemia que ha decretado el presidente de los colombianos.

La actividad económica secundaria o industrial que no se encuentra asociada con la mitigación de la calamidad por salud pública, mermará en sus niveles de producción, dado que son considerados de consumos o gastos no prioritarios y que se pueden sustituir.

El comercio, servicios y finanzas tendrán crecimiento limitado y puede tender a ser negativo. La población perderá la capacidad de ahorrar y mantendrá mayores de niveles de efectivo en casa, lo que impactará al sector bancario.

Se aplazarán viajes, celebraciones, la dinámica hotelera y gastos en restaurantes disminuirán. La compra de servicios de recreación fuera de casa y entretenimiento (economía naranja) bajarán, afectando de manera directa a los agentes económicos que se mueven en el mercado del transporte y servicios turísticos.

En La Guajira ya se sienten las consecuencias con el aplazamiento de eventos y festivales emblemáticos que mueven los circuitos económicos regionales y locales. La demanda efectiva de bienes locales tendrá una lenta dinámica, incluyendo los proyectos de explotación de hidrocarburos costa afuera y los 50 parques eólicos que se proyectan construir entre Uribia y Maicao.

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