César Vangrieken
César Vangrieken.
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Mientras aumentan los contagios de Covid-19 en el Departamento, asimismo, crece el impacto económico que la nueva pandemia provoca sobre el sector comercial de la región, obligando a los establecimientos a reinventarse con nuevas medidas preventivas y de funcionamiento para continuar con sus labores. 

Restaurantes, almacenes, farmacias, supermercados, se renuevan en medio del coronavirus para seguir en pie de lucha y no tener que cerrar negocios en los que han trabajado durante años, por lo que prefieren acogerse a las recomendaciones del Ministerio de Salud.

Aida Medina, propietaria del Restaurante Rancho del Sol cuenta que su horario de atención cambió de 8:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde y no de 15 horas continuas como laboraban antes del confinamiento.

“Tratamos de acomodarnos a la situación bajo las medidas de prevención como es el uso de alcohol, guantes, tapabocas, desinfección de pisos, para garantizar a los clientes un producto con todas las medidas de higiene”.

El servicio a domicilio es el único medio por el cual pueden ofrecer sus productos en el momento, pero afirma que este solo representa un 30 por ciento de las ventas. “Lo cual no es suficiente para cubrir todos los gatos de nómina, servicios públicos, prestaciones sociales, vigilancia, entre otros. Pasamos de tener 15 empleados a trabajar solo con cinco”, comentó Medina.

Luis Redondo
Luis Redondo.

Por su parte, César Vangrieken, farmacéutico de una Droguería ubicada en el Mercado Nuevo, señala que en el establecimiento no se permite el ingreso de más de tres personas y tanto al personal como a los clientes, se les exige el uso de tapabocas, asimismo, cada tres horas se encargan de la desinfección de vitrinas y pisos.

“Abrimos de 6:00 de la mañana a 3:00 de la tarde e independientemente de que se levante el confinamiento, seguiremos conservando las medidas de prevención”, indicó Vangrieken.

Luis Alberto Redondo, propietario de una salsamentaria en la plaza de mercado, explica que el uso de implementos de bioseguridad, desinfección de utensilios y productos, ya hace parte de la rutina diaria del negocio.

Trabajan de 5:00 de la mañana hasta el mediodía, de lunes a viernes y aunque afirma que las compras presenciales se han reducido en un 50 por ciento, su estrategia ha sido fortalecer las entregas a domicilio. “Esto me ha permitido mantener en pie el negocio y seguir conservando el mismo número de empleados”, anotó Redondo.

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