El portón permanece con un candado cuyas llaves están en poder de los que hacen la protesta.
El portón permanece con un candado cuyas llaves están en poder de los que hacen la protesta.
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Los nativos dicen que son dueños ancestrales incluso del territorio donde está el pueblo y ya invadieron el parque central del pueblo

Bloqueada, permanece la entrada al internado de Aremasain desde la mañana de este martes 30 de enero, cuando dos ciudadanos pertenecientes a la etnia wayuu, pusieron una barricada en la entrada del establecimiento educativo, para reclamar la propiedad del predio donde está construido el internado y donde estudian más de mil quinientos niños y adolescentes.

Según el rector Gabriel Argota, esta no es la primera vez en la que los nativos de la etnia que dicen ser propietarios por herencia de su padre, abuelos y todos los ancestros, reclaman sus presuntos derechos utilizando vías de hecho con bloqueos.

Los nativos colocaron barricadas en la calle que conduce al internado San Antonio para que les reconozcan su propiedad sobre el predio.
Los nativos colocaron barricadas en la calle que conduce al internado San Antonio para que les reconozcan su propiedad sobre el predio.

En una ocasión, hace más de un año, los mismos protagonistas, donde hay dos personas de nombre Virgilio y Nazario Epiayú, se habían tomado la entrada al internado y permanecieron allí por un tiempo regular sin que se hubiera dado una solución de fondo.

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Para la justicia ordinaria, el propietario del internado San Antonio de Aremasain es la iglesia católica que tiene toda la documentación que la acredita como única propietaria desde hace 72 años cuando tramitaron y obtuvieron la documentación con la que acredita la propiedad de los terrenos y de lo que allí está construido, pues cada año pagan los impuestos correspondientes, según el rector.

Los nativos colocaron barricadas en la calle que conduce al internado San Antonio para que les reconozcan su propiedad sobre el predio.A los integrantes de la protesta que pertenecen al clan Epiayú se les ofreció dialogar con el secretario de Gobierno y el alcalde de Manaure, municipio en el que está el internado, pero estos declinaron esa posibilidad y en cambio indican que, solo dialogarán con Gerardo Vega, director de la Agencia Nacional de Tierras o con el ministro del Interior.

Sin haberse dado una reunión de importancia con estas personas, ayer a las cinco de la tarde la toma seguía con el bloqueo de la calle que comunica con el Internado San Antonio y también tenían bloqueada la ruta que permite llegar a la casa de retiro espiritual conocida como Betania.

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Los miembros del clan Epiayu que reclaman derechos de tierra dicen que no solo es de ellos el sitio donde hace 72 años se construyó el internado, sino que todo el predio sobre el que se construyó el pueblo es de su propiedad, pues lo dejaron sus ancestros. Esos indígenas también han reclamado e invadieron el parque del pueblo donde dicen llega su propiedad.

Según el rector del internado Gabriel Argota, el tiempo apremia y se requiere que este conflicto sea resuelto lo más pronto posible debido a que el día 5 de febrero, para lo que resta una semana, tienen previsto el retorno a clases de más de 1.500 estudiantes, tanto los internos, como los que reciben clase y retornan a sus hogares.

Nosotros lo que le hemos dicho a estos ciudadanos es que no se puede dialogar con un bloqueo de por medio en el que se perjudican hasta los jóvenes que pueden ser sus propios familiares, la iglesia les ha respondido a ellos que se acatará lo que la justicia ordinaria defina sobre la propiedad del predio y la Diócesis posee documentos que acreditan la propiedad desde hace 72 años”, indicó el rector Gabriel Argota.