Un amor que comenzó en Venezuela y 18 después se reencontraron en Colombia, específicamente en Maicao.
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John se enamoró de Daniela en Venezuela. La conoció en el año 2002 gracias a unas clases que impartía para estudiantes de bachillerato. Pocos meses después John se vino a Maicao y no se volvieron a ver. Luego Daniela y su familia se mudaron de casa perdiendo contacto telefónico.

El único recuerdo que quedó fue una firma romántica que Daniela dejó en una copia de La Divina Comedia de Dante que John ha conservado durante 18 años. Hoy en día están juntos y se lo contaron a La Guajira Hoy para dar testimonio de que el amor es más poderoso que las distancias o las diferencias de nacionalidad. Esta es su historia.

Daniela Alejandra Méndez Rincón es venezolana, nació y se crio en la ciudad de Maracaibo, en el barrio 19 de abril. Cursó bachillerato en liceo Doctor Julio Arraga Zuleta. En noveno grado llegaron las fórmulas físicas y fórmulas químicas, materias que Daniela no lograba comprender. Por ello su familia contrató a un docente colombiano para clases extras.

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John Jaider Alvarado Asuero era el joven docente que dictaba clases a domicilio como medio de sustento el tiempo que vivió en Venezuela como migrante. Allá vivía en casa de una tía y día tras día salía a trabajar duro bajo el sol amado maracucho. En el 2002 una familia le contrató para que diera clases al amor de su vida.

El noviazgo de Daniela y John comenzó en marzo y terminó en diciembre de ese mismo año. Se separaron porque a John le tocó volver para terminar formalmente el bachillerato en su tierra natal, en la Institución Educativa Santa Catalina de Siena de Maicao. En la despedida se prometieron reencontrarse en el futuro.

Daniela Méndez ‘Venezuela’ 026127519782 Dic 17/2002 escribió Daniela en una copia de La Divina Comedia que John leía por esos días, la había comprado en una librería del centro por solo quinientos Bolívares; un precio muy económico a juzgar por lo útil que ha sido el libro en la historia de amor transfronterizo.

«En aquel tiempo no había redes sociales ni nada. Me tocaba llamar desde un lugar conocido como Telecom. Cuando caía la llamada nunca daba con ella. Al final desistí y la dejé en paz. Aun así siempre pensé en ella y conservé una foto de Daniela más de 10 años, hasta que mi exesposa la descubrió y la rompió», confesó un John Alvarado derretido al ver a Daniela en la colmena.

Con el pasar de los años cada quien hizo su vida: John terminó casándose y de ese matrimonio nacieron dos hijos. El mayor tiene quince años la menor once. Daniela terminó el bachillerato y luego entró a estudiar enfermería en la UNIR, de Maracaibo. Pasaron 16 años antes de que un milagro ocurriera: una hermana de John se encontró con la mamá de Daniela.

«Conservé una carta de John hace 13 años. La tuve que dejar atrás cuando tuve pareja para evitarme un problema. Con los años lo que nació en el 2002 fue echando raíces y el destino se encargó de hacer el milagro para nuestro reencuentro. Ahora estamos juntos y felices», contó Daniela con una sonrisa imposible de disimular.

Por medio de WhatsApp lograron retomar comunicaciones en el 2018. Ese mismo año John y Daniela se reencontraron, pero esta vez en la ciudad de Maicao, donde floreció un amor que había estado guardado una vida entera. Luego de varias visitas y otras tantas de John a Maracaibo, Daniela se terminó radicando con su amado John en la ciudad fronteriza de Maicao.

Hoy en día tienen poco más de dos años viviendo juntos. Han construido juntos un hogar en el barrio La Flor de Cañahuate, fruto del trabajo duro en la colmena Dubai ubicada frente a la plaza Bolívar en el centro de Maicao. La historia de esta pareja demuestra qué pese a las distancias, sesgos, fronteras, nacionalidades y las adversidades, el amor cuando es verdadero prevalece.

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