Lisbeth Rosado Mejía, mujer especial quien se regocijaba de felicidad cuando ayudaba a alguien, así no lo conociera.
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Esta frase queda corta para describir a esta mujer oriunda de Uribia, pero adoptada desde muy niña por Riohacha; quien partió al encuentro con el Señor el pasado viernes y despedida por sus familiares y amigos, la tarde de este sábado en Riohacha.

Su nombre de pila era Lisbeth Rosado Mejía, pero se conocía cariñosamente, ‘Chomama’, tenía 64 años y su fallecimiento se produjo en Riohacha por una enfermedad que, aunque luchó para combatirla no pudo defenderse.

Lisbeth Rosado Mejía, ‘Chomama’

Fue presidenta de Sintrenal seccional Guajira y anteriormente, fue funcionaria de la secretaría de Educación del Departamento durante más de 30 años. Sus familiares, amigos y compañeros la recuerdan como una mujer carismática, alegre y líder social.

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‘Chomama’ formó hogar con Ricardo Martínez Mendoza y fruto de este matrimonio están dos hijos: Ever Modesto y Rafael Ricardo Martínez Rosado, además de muchos otros, que por su don de servicio y carisma adoptó.

German Patiño

“Muy triste, nostálgicos, se nos ha ido una líder social, una mujer que le brindó cariño a todo el que encontraba en su camino, sacrificando todo lo que tenía por atender toda una comunidad, su familia, los empleados de la educación, los que tuvimos la oportunidad de conocerla de otras partes del país, nos abrió las puertas de su casa y hoy conservamos una chanza, un vallenato, una sonrisa” dice German Patiño, presidente Nacional de Sintrenal.

Rafael Mejía

“Mi compañera de sindicato, una persona que nos ha dejado muy dolidos, muchos años la conocí y muy querida por todos, la amamos donde quiera se encuentre, todos sus afiliados y en mi caso los compañeros de la Junta la vamos a extrañar” Rafael Mejía, fiscal miembro de la junta de Sintrenal seccional Guajira.

Día de su cumpleaños, su hija adoptiva, Piedad Bustamante, fue a felicitarla.
Día de su cumpleaños, su hija adoptiva, Piedad Bustamante, fue a felicitarla.

Por su parte, Piedad Bustamante Frías, rectora de la I.E. Livio Reginaldo Fischione la recuerda como “una mujer noble, no daba lo que no tenía y si no tenía buscaba para dar, buena mujer, madre, esposa, hermana. Tenía muchos hijos adoptivos, entre esos me incluyo, le gustaba pechichar y hacer que uno se sintiera bien en todo momento, le fascinaba solucionar los problemas de los demás, vivió para todos y muchas veces se olvidó de ella.

Quien la conoció y tuvo la dicha de entrar en su vida sabe que se fue una mujer inigualable. No encuentro palabras para seguir describiéndola, solo sé que al irse me dejó un gran vacío en mi vida y en mi alma, perdí una amiga, una hermana, una madre. Dios le brinde un eterno descanso. Es mi único consuelo”, culminó diciendo Bustamante Frías.