-Publicidad-

Tras una tradición oral fuerte, la figura dominante del hombre es la escritura y la poca lectura de literatura de su pueblo, Vicenta María Siosi Pino, se consolidad como escritora que retrata las tensiones, las tradiciones de los conflictos del pueblo wayuu.

Escritora de origen wayuu, nació en San Antonio de Pancho, ranchería ubicada en la media Guajira, pertenece por parte materna al clan Apshana, y su tradición familiar la emparenta generaciones atrás con un italiano y una wayuu, tema de su cuento: “El honroso vericueto de mi linaje”.

Nativa de un pueblo wayuu, heredera de la narración y la oralidad, escritora de su tierra, eso es Vicenta Siosi, por sus venas corre la tradición de mujer como su madre dedicaron su vida a trasmitir los saberes, las leyendas y los mitos ancestrales de su etnia. 

-Publicidad-

Vicenta Siosi es la primera escritora en ser publicada en la célebre Woummainpa, una serie de cuadernillos wayuu financiados por la Gobernación de La Guajira, cuyo secretario de Asuntos Indígenas era en ese entonces, Weildler Guerra Curvelo destacado antropólogo wayuu.

“Esa horrible costumbre de alejarme de ti”, el primer cuento publicado por Vicenta, impacta la conciencia del lector por la manera en que va describiendo el forzado y luego acostumbrado alejamiento al que se ve sometido el wayuu contemporáneo, quien al migrar a la ciudad suele quedar en un extraño y abismal limbo entre mundos, como bien lo supo anticipar Miguel Ángel Jusayú en el cuento “Ni era vaca ni era caballo”.

Vicenta Siosi, conoce bien los avatares del wayuu que migra a la gran ciudad, pues pasó varios años estudiando en Bogotá, primero se gradúa en Comunicación Social en la universidad de la Sabana, y luego Planificación del Desarrollo Regional en la universidad Jorge Tadeo Lozano.

Desde entonces ha trabajado como corresponsal, jefe de prensa de la Gobernación de La Guajira, libretista, profesora universitaria y documentalista para televisión.

De sus trabajos de investigación fílmica se destacan: Origen y fuerza del matrimonio wayuu y Fiesta de los emborrachadores de Riohacha, proyecto con el que ganó el premio-beca nacional de Colcultura.

En Vicenta Siosi envía su cuento “El dulce corazón de los piel cobriza” al concurso Enka: Premio Andino y Panamá de Literatura Infantil. Allí gana una mención de honor.

Se trata de uno de los primeros reconocimientos literarios otorgados a nivel internacional a una escritora indígena nacida en Colombia. Siosi publicó los cuentos: «Serenata en Panchomana” y “La señora iguana”. En el año obtuvo con “La señora iguana” el premio Nacional de Literatura Infantil Comfamiliar del Atlántico.

Es importante notar que la conflictividad de exclusión/inclusión que se presenta en “La señora iguana”, se resuelve a través de la escritura alfabética, y a partir de la mediación de un tercero: el alijuna (no wayuu).

Teniendo en cuenta la importante trayectoria literaria e investigativa de Siosi, sorprende que sus cuentos sólo se reunieron en un libro hasta el año: El dulce corazón de los piel cobriza; incluye otros cuentos como “No he vuelto a escuchar los pájaros del mundo” y “Milagro, milagro”.

Esta publicación se realizó gracias al apoyo del Fondo Mixto de La Guajira y a un préstamo que la escritora se atrevió a sacar para promover su propia obra. Vicenta publicó con la Gobernación de La Guajira un libro ilustrado con fines pedagógicos, afirmando su gran inclinación por los textos para niños: Shimirra tepichi wayuu, que al traducirlo al español quiere decir “Juegos de los niños wayuu”.

Los más interesados en la obra de Vicenta Siosi, y su contemporánea Estercilia Simanca, pueden consultar el documental Letras de mujer wayuu, dirigido por Doménico Restrepo.

La obra narrativa de Vicenta María Siosi Pino, aunque pueda clasificarse parcialmente en el género de literatura infantil, no está formada por cuentos sólo para niños. De hecho, es en parte un ejercicio de aproximación entre la dimensión mítica de su acervo cultural y la realidad del wayuu contemporáneo, quien al transitar en el limbo entre culturas se ve exotizado, discriminado y forzado por las circunstancias propias de la sociedad dominante.

Con todo, los “niños wayuu de Siosi” no se rinden ante la adversidad, y con gran astucia luchan por regresar a sus rancherías. No siempre lo logran. Pero su historia queda trazada como un espejo intercultural especialmente sensible para los lectores wayuu de todas las edades. 

La sencillez del lenguaje y la brevedad de las historias, dos atributos que Siosi aprendió del periodismo y de los narradores wayuu, permitieron que sus narraciones traspasaran fronteras y llegaran a un país lejano.

Así que, desde el primero de agosto del presente año, Cerezas en Verano está circulando por Dinamarca. “Esto es una honra para mí, para mi familia y para los wayuu. Esto nos hace visibles como pueblo” argumento Siosi.

-Publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here