Hay que mejorar la Educación en La Guajira
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Aprovechando la titánica misión que hacen los maestros en este país, hoy hay que hacerles un reconocimiento a ellos, que día a día se encargan de guiar a sus estudiantes para que adquieran conocimiento de la mejor forma posible.

No obstante, y entendiendo que como en toda región de Colombia, hay profesores buenos y profesores malos, La Guajira sigue estando muy mal en materia educativa.

Según cifras del ministerio de Educación, en los últimos tres años, La Guajira ocupa el último lugar del país en calidad de la Educación en los niveles básica y media. Mientras que en este mismo aspecto, el departamento de Santander ofrece la educación de la más alta calidad del país.

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Por otro lado, en Educación Superior, La Guajira no sale muy bien librada. Si bien, ya no ocupa el último puesto de calidad educativa como hace algunos años, sólo alcanza a estar mejor que Chocó, Arauca y Putumayo. Con lo cual se podría concluir que no han bastado los avances que ha tenido la universidad de La Guajira, siendo esta la que aglomera la gran mayoría de estudiantes del Departamento, para salir del sótano a nivel nacional según datos del Ministerio de Educación.

Como era de esperarse y como ha sido costumbre en los últimos años, Bogotá se mantiene como el área geográfica donde se imparte la mejor educación superior de Colombia.

¿Pero por qué en La Guajira la educación no ha despegado, y sigue estando en sitiales vergonzosos en el ámbito nacional?

Los factores podrían ser innumerables. Condiciones geográficas difíciles, infraestructura inadecuada, conectividad limitada, escaso recurso humano de alta calidad, baja inversión del gobierno central y local, etc.

Lo cierto es que ser educador en La Guajira es una proeza. No es fácil lidiar con todos los problemas sociales ingénitos en cada uno de los estudiantes, y mucho menos educar sin contar con los elementos necesarios para impartir y guiar hacia el aprendizaje. Es por ello, que los profesores son seres infravalorados en su gran mayoría y es común reconocerles esa dantesca labor.

No hay que olvidar que todo conocimiento adquirido en la vida, en gran parte se lo debe a ellos.

¡Feliz día del maestro!

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