Patinando en Uribia
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El gobernador del departamento de La Guajira, acaba de inaugurar un patinódromo de casi 5.000 millones de pesos en el municipio de Uribia.

Las críticas no se han hecho esperar y muy seguramente este será un tema obligado de medios locales y nacionales.

Sin embargo, ¿Qué tanta culpa podría tener el señor Nemesio Roys, de inaugurar esta obra?

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La obra que se inaugura viene de un proceso licitatorio que se gestó a finales del año pasado. Es decir, que ni la propuesta, estudios previos y el resto de requisitos que este tipo de contratos requieren fueron diseñados por la actual administración departamental.

¿Tenía justificación hacer la obra?

El bello municipio de Uribia tiene todos los problemas que cualquier municipio de Colombia podría tener, y la idea no sería mencionar esta larga lista acá. No obstante, la destinación de los recursos el algo que en administración pública debe seguirse al pie de la letra.

Es decir, si los dineros gestionados estaban destinados para escenarios deportivos y obras al servicio del deporte, entonces no hay nada que criticar. Caso contrario, en el que los dineros estuviesen disponibles para libre inversión y que la administración departamental haya decidido esa destinación, cuando hay un gran cúmulo de necesidades por atender.

A su vez, es conveniente mencionar que desde hace algunos años los niños de Uribia, nos vienen representando en diferentes torneos de patinaje a nivel nacional, y que han dejado la imagen del departamento en alto, por haber cosechado triunfos en las diferentes competiciones donde han participado.

En conclusión, si el nuevo patinódromo de Uribia, va a servir para que nuestros niños uribieros se encaucen en actividades lúdicas y deportivas que los van a alejar de las drogas y los van a ayudar en la formación de futuros jóvenes de bien de una sociedad sedienta de alternativas, entonces el patinódromo era necesario.

Pero si, por el contrario el patinódromo se convertirá en una obra más que no va a tener mantenimiento, ni apoyo logístico por parte de las administraciones municipal y departamental, y que al igual que muchas obras en La Guajira, terminará siendo presa del descuido y la desidia administrativa, entonces la construcción de este bello escenario deportivo fue inadecuada.