La empresa de servicios públicos de La Guajira, Esepgua, sigue moviendo la aguja en educación ambiental con los primeros 10 encuentros de los Clubes Defensores del Agua, una estrategia que lleva el mensaje del uso responsable del recurso hídrico en instituciones educativas del departamento. La iniciativa, que mezcla juego, aprendizaje y participación comunitaria, busca sembrar hábitos que se mantengan en el hogar, la escuela y cualquier espacio social.
Estudiantes se convierten en guardianes del recurso hídrico
Estos clubes funcionan como laboratorios vivos donde los estudiantes descubren, desde la práctica, la importancia de proteger el agua. El modelo parte de la premisa de que las nuevas generaciones son clave para frenar el deterioro ambiental y promover estilos de vida saludables. En esta fase inicial, las jornadas llegaron a instituciones educativas de El Molino, Dibulla, Villanueva, Distracción, Albania, Barrancas, San Juan del Cesar, Fonseca, La Jagua del Pilar, Urumita, Maicao y La Gloria, con una respuesta masiva por parte de niños y docentes.

Cada actividad se desarrolló bajo la metodología Estaciones de Aprendizaje ‘Cuidando el Agua’, un enfoque dinámico diseñado para conectar conocimiento y acción. En la estación ‘Manos Limpias’ los estudiantes aprendieron la técnica correcta del lavado de manos, entendiendo su impacto en la salud pública. En ‘El Agua es Vida’ reflexionaron sobre la urgencia de proteger este recurso, mientras que en “Limpieza y Salud van de la Mano” reforzaron hábitos de higiene fundamentales. La última estación, “Conociendo la empresa de los guajiros”, permitió que los participantes entendieran cómo trabaja Esepgua para llevar agua y bienestar a las comunidades.
Las dinámicas lúdicas también fueron protagonistas. Juegos como Ponchados Protectores del Agua, Limpiando la Cancha, El Zombi del Lavado de Manos y La Peregrina del Agua demostraron que aprender puede ser divertido y profundamente significativo. Cada actividad fortaleció el liderazgo infantil y la conciencia colectiva sobre el recurso hídrico.
Al cierre de las jornadas, los niños recibieron reconocimientos simbólicos por su participación y compromiso, convirtiéndose en voceros en sus hogares y barrios. La apuesta de Esepgua avanza así en la construcción de una ciudadanía que entiende que proteger el agua es una responsabilidad compartida y urgente.
Con esta primera ronda de encuentros, la entidad reafirma su compromiso con la formación ambiental y sienta las bases de un programa que seguirá creciendo para llegar a más escuelas y comunidades del departamento.












