Roider Murillo Pérez, presiente de la junta de Acción Comunal del barrio Las Marías del municipio de Villanueva.
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Líderes comunales del sur de La Guajira también viene siendo objeto de amenazas en el departamento, el caso más reciente y que ya fue dado a conocer a través de la opinión pública es el del presiente de la junta de Acción Comunal del barrio Las Marías del municipio de Villanueva Roider Murillo Pérez.

Murillo Pérez, afirma que en repetidas veces ha sido amenazado de muerte hasta el punto que en el mes de septiembre recibió dos disparos, atentando contra su vida, afirmando que al igual que él otros líderes comunales están recibiendo amenazas en el municipio de Villanueva, rindiéndose en solicitar seguridad del Estado, esperando no se presenten asesinatos de líderes en el municipio, como está sucediendo en otros lugares del País.    

En entrevista a la opinión pública manifestó, llevar dos años y medio de ser presidente del mencionado barrio, donde también se ha desempeñado en ser vicepresidente de las juntas comunales agremiadas, donde su trabajo comunitario, ha sido por voluntad y las ganas de servir a sus comunidades

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En temas de seguridad el líder manifiesta que, en los últimos días, se siente amenazado por la propia comunidad, debido a que el tuvo que mudarse a otro sector, y que se presentan dos factores el primero separar el barrio, donde se aclara que este todavía no tiene la legalidad, donde empresas prestadoras de servicio afirman no es un barrio normalizado  

En su momento Murillo refiere de un barrio de 23 años, donde en su momento el Gobierno Nacional, por la necesidad de vivienda otorga unos lotes con servicios públicos, siendo subsidiadas personas netamente del municipio y otras regiones, donde esperaban mejoras de viviendas lo que actualmente no se ha cumplido.

Por último, el afectado manifiesto, que en este momento tiene seguridad de Estado, pero las amenazas de atentar contra su vida persisten, resaltando que el único interés es servir a su comunidad, desde las expectativas que tiene y es de cambiarle el nombre al barrio, tratar de bajarle los índices de delincuencia principalmente de drogadicción, donde resalta que en eso se enfoco arrojando estas nefastas consecuencias