El intento de atraco ocurrió ayer domingo en el sector de la trocha La Cortica, cerca a Paraguachon
-Publicidad-

Las dificultades que encuentran los transportistas de la zona fronteriza entre Colombia y Venezuela por el cierre del área de límite entre los dos países por los lados de La Guajira en Paraguachon, continúa dejando sus huellas fatales.

En esta oportunidad resultó muerto a consecuencia de varios impactos de escopeta Nelvis Antonio Montiel, al parecer por una banda venezolana dedicada al hurto.

El intento de atraco ocurrió ayer domingo en el sector de la  trocha La Cortica, cerca a Paraguachon, llamada así por los usuarios por ser un camino que abrevia la entrada o salida del vecino país sin tener que enfrentar a las autoridades de Migración Colombia o las autoridades venezolanas.

-Publicidad-

El occiso era natural de Maracaibo y se transportaba como pasajero en una camioneta 3.50, cuando varios delincuentes al parecer venezolanos, pretendieron asaltarlos, pero el conductor optó por acelerar.

Se volvió usual, que los transportadores de personal  que entra y sale de Venezuela por las trochas tengan que pagar en peajes establecidos por los indígenas en los caminos destapados por donde deben circular los automóviles y vehículos  tipo 350 casi las 24 horas del día.

Cuentan los pasajeros y conductores que los peajes que controlan con cabuyas o cadenas se hayan a pocos metros uno del otro, lo que incrementan los costos del pasaje, ya que los conductores deben costear estos obstáculos cancelando sumas que solo ellos, -los indígenas- establecen a su antojo, sin que ley intervenga en esa negociación porque se trata de su territorio.

Cuentan los pasajeros y conductores que los peajes que controlan con cabuyas o cadenas se hayan a pocos metros uno del otro, lo que incrementan los costos del pasaje

En ocasiones, esos peajes, ubicados muy cerca de comunidades o asentamientos indígenas, sirven de refugio de los transportadores mientras la guardia venezolana ejerce patrullajes, lo que es compensado a los propietarios de las fincas o parcelas con un dinero adicional o comida, frutas u otros elementos que transportan los conductores y pasajeros.

A la final, todos estos obstáculos no son barreras para que los ciudadanos venezolanos que son los que más utilizan esa vía, -las tochas-, se abstengan de viajar, ya que lo que necesitan es llegar a Maicao donde encuentran trabajar en diversas actividades para luego llevar comida y dinero a sus familiares en el vecino Estado Zulia.

Se espera que estas situaciones incomodas disminuyan cuando en poco tiempo los ciudadanos venezolanos tengan su tarjeta fronteriza que les permita entrar y salir legalmente por la vía legal.