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Por Álcides Álfaro Guerra, corresponsal Maicao.

Las iglesias cristianas comenzaron a tomar parte en la solución de la delicada situación que presenta la población habitante de la calle de este municipio fronterizo. Respaldados por la palabra de Dios, el grupo ayuda a construir proyectos de vida.

Hasta el Mercadito Guajiro, zona de acostumbrada concurrencia de estos jóvenes, la mayoría de ellos drogadictos, llegó una delegación juvenil denominada Conquistando Generaciones de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia liderada por la joven Yudi Márquez, la cual viene haciendo un trabajo desde hace más de tres años en varios escenarios como las instituciones educativas, donde consideran es el fuerte de ellos.

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“En los colegios hacemos unas intervenciones de tipo social apoyadas en talleres, obras de teatro y conferencias muy juveniles de palpitante actualidad”, dijo Márquez, quien referencio que la idea es aportar a la solución de esa gran problemática como es la drogadicción, el alcoholismo y  la prostitución.

Yudi Márquez.

“Todo esto lo hacemos nosotros porque  somos jóvenes y tenemos testimonios de vida para brindarles a los demás. Eso lo hemos estado haciendo y gracias a Dios, hemos podido hacerle acompañamiento a la administración del alcalde José Carlos Molina y a la misma secretaria de gobierno en sus diferentes actividades, y nos unimos también como iglesia e hijos de Dios, a llevarles esta palabra a los  jóvenes de la calle, llámese como se les quiera llamar, no importa.

Nosotros aportamos la parte espiritual, porque como hijos de Dios y conocedores de su palabra, sabemos que el único que tiene la capacidad de transformar el corazón del ser humano, se llama Jesucristo”, recordó la líder juvenil.

Márquez dijo que el grupo está en capacidad de unirse a las entidades que quieran aportar para el bien de la sociedad maicaera.

Para la conductora de Conquistando Generaciones, el inconveniente de estos jóvenes drogadictos de la calle, más que un problema de salud pública, es un problema del corazón que solamente lo soluciona Dios.

“Pudimos conversar con ellos, y ellos saben cuál es su estado, pero también saben que hay un Dios que los ama, y el ver correr lagrimas por sus mejillas, es porque ellos son seres humanos que también sienten, que también tienen esas emociones allí que muy difícilmente las expresan porque son rechazados por la sociedad, mas no por Dios”, expresó la vocera juvenil, quien relató que uno de los jóvenes drogadicto le  dijo que él sabía que Dios lo amaba y que quería que él transformara su vida y su corazón, a lo que ella respondió que él -Dios-, si puede hacer esa obra.