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Un gran vacío que se hará sentir en su familia y amigos, deja la partida de Kellys Johana Galvis Epieyú; personas allegadas a ella la describieron como una mujer alegre, única en su estilo, con una visión de vida que contagiaba a todos a seguir adelante.

Ayer cerca de las ocho de la mañana familiares, amigos y compañeros de clases tanto del bachillerato como de la universidad llegaron hasta la casa materna para darle el último adiós a Kellys Johana, joven de 20 años quien falleció a causa de complicaciones posparto, el pasado martes en la clínica Cedes.

Con lágrimas en los ojos, compañeros de clase de la promoción 2014 de la Institución Educativa Helión Pinedo Ríos, quienes con el pasar de los años se convirtieron en sus amigos o hermanos como ella los llamaba, recordaron momentos y anécdotas vividas con Kellys Johana.

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“Ella nos veía y nos llamaba hermanos, fue lo que nos enseñó nuestro director de grupo y siempre lo vivió así” manifestó entre sollozos Anyi Pereira amiga del colegio.

En la Universidad de La Guajira la presencia de Kellys Johana se hacía sentir entre sus compañeros del programa de licenciatura de educación física, quienes la recordaran como la niña de la eterna sonrisa que nunca bajaba el ánimo y siempre tenía una palabra de motivación para todos.

Elías Ochoa, a quien Kellys llamaba cariñosamente su ‘perro’, fue considerado su mejor amigo, cursaron juntos estudios de bachillerato, “era tanta la cercanía que nos fuimos a la universidad junto y estábamos en la misma carrera, ella para mí fue una hermana que nunca olvidare”, manifestó.

Su pariente Mileidys Rojas Epieyú comentó que era tanto el cariño que le tenía que llamó a su hijo, de apenas 16 días de nacido, Jorge Elías en honor a su mejor amigo. Para su familia deja un vacío enorme, la llamaban la loca de la familia, expresan que siempre inventaba cosas para sacarles sonrisas.

Al lugar acudieron muchas personas a quienes, la perdida de Kellys Johana Galvis Epieyu, les cuesta creer, ya que había superado una etapa complicada en su estado de salud y mantenían la esperanza de verla llena de vida.

Profesores de la Universidad de La Guajira la recordaron como una estudiante participativa, responsable y muy dada a sus compañeros.

Nunca mostró un estado de ánimo bajo, su casa era el lugar de encuentro para celebrar todo tipo de evento, su mamá Fanny Epiayu es considerada por el grupo de jóvenes como una persona especial que siempre aceptaba sus ocurrencias.

A las 10 de la mañana sacaron el ataúd con el cuerpo de la joven y tomaron camino a su última morada en el cementerio de la familia vía al corregimiento del pájaro.

“A Kellys Johana la recordaremos con amor porque eso era lo que ella reflejaba”, expresó Luisana Pedrozo amiga del colegio.