La tranquilidad de la vereda Jagüey, en el municipio de Fonseca, en el sur de La Guajira, se quebró en la madrugada cuando cuatro hombres armados y encapuchados irrumpieron en la tienda “No Hay Como Dios”. Los delincuentes se llevaron abarrotes, celulares, productos esenciales y más de cuatro millones de pesos en efectivo, incluyendo recursos de la asociación campesina que lidera Duberlin Del Carmen Brito Pushaina.
Violencia que golpea a familias y proyectos comunitarios
La lideresa relató, entre lágrimas, que se encontraba durmiendo junto a su esposo y su hijastro de 15 años cuando uno de los sujetos ingresó al cuarto y la obligó a levantarse bajo amenaza con arma de fuego. Al salir, vio que tanto su esposo —quien padece una discapacidad— como el menor habían sido amarrados. Los agresores insistieron en preguntar por armas y municiones, pero ella explicó que lo único en la vivienda era una escopeta usada para la caza de animales de monte.
El ataque dejó a la comunidad con un profundo sentimiento de incertidumbre. John Guerra, presidente de la Junta de Acción Comunal de Jagüey, lamentó que un hecho de esta gravedad golpee por primera vez a la vereda. También pidió a la Policía y al Grupo de Caballería Mediano “Juan José Rondón” reforzar su presencia para evitar que estos hechos, que calificó como reprochables, vuelvan a repetirse. La comunidad espera respuestas y acciones rápidas para recuperar la seguridad perdida.











