Vladimir Ernesto Daza Hernández.
Vladimir Ernesto Daza Hernández.
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Mas detalles se conocieron de la audiencia de medida de aseguramiento contra el togado Vladimir Ernesto Daza Hernández, quien ejercía como juez segundo promiscuo municipal de Maicao y según la investigación de la Fiscalía, lo hacía desde la clandestinidad.

El funcionario judicial se presentó a la audiencia virtual desde la clandestinidad para que le formularan los cargos por abuso de función pública y prevaricato por acción agravado, delitos que no aceptó su responsabilidad.

El juez de garantías estableció que Daza Hernández podría continuar con la actividad delictiva y por eso impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en centro carcelario y por lo tanto dictó una nueva orden de captura en su contra.

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El imputado continua prófugo de la justicia. Además, se determinó la separación del cargo al procesado y, para tal fin, envió oficio al Consejo Superior de la Judicatura notificando de su decisión.

Esta investigación da cumplimiento al Direccionamiento Estratégico 2020 – 2024 establecido por el señor fiscal general, Francisco Barbosa Delgado, que ataca todo acto de corrupción.

Según la Fiscalía, el juez Daza Hernández fue vinculado en el año 2018 a una investigación por otras denuncias de posible corrupción. En ese proceso fue cobijado con medidas restrictivas de movilidad, pero durante dos meses huyó de la justicia para evadir ser capturado. Desde la clandestinidad se presume que continuó ejerciendo su labor de juez desarrollando las funciones propias de su despacho.

Igualmente, tiene cinco investigaciones, porque presuntamente actuó contrario a la ley asumiendo competencias que no eran de su cargo y en algunos casos al parecer sustituyó funciones de superiores jerárquicos.

El juez también en mayo de 2020 fue vinculado a una investigación por asesoramiento indebido, al parecer por entregar información privilegiada y reservada de procesos que conocía su despacho.

En agosto de 2018 revocó la medida de aseguramiento y otorgó libertad inmediata a un hombre que fue privado de su libertad por otro juez. La decisión aparentemente fue tomada atribuyéndose competencias que no le correspondían y a pesar del concepto en contra expuesto por el fiscal del caso.

Igualmente, en diciembre de 2019 dejó sin efectos las medidas cautelares expedidas por el Tribunal Superior de La Guajira, que impedían la posesión del alcalde electo de Manaure.

Para enero de 2020 el juez promiscuo sustituyó la medida de aseguramiento a cuatro personas, aun cuando el proceso judicial era de San Andrés Islas y la audiencia se realizó sin presencia de la Fiscalía. Daza Hernández sustentó su medida en que los privados de la libertad eran padres cabeza de familia, calidad que no fue justificada.

En contravía a la ley habría asumido competencia para dejar sin efectos el fallo de tutela de un juzgado en Medellín y otro en Bogotá que negaron la libertad condicional para una mujer vinculada con organizaciones criminales. Con su decisión ordenó su libertad.

El último de sus fallos que es investigado ocurrió en febrero de 2020, cuando revocó la medida de aseguramiento intramuros para tres personas judicializadas por porte ilegal de armas en Uribia (La Guajira). Su decisión se materializó dos días después de las audiencias concentradas a pesar de que la defensa apeló dicha decisión y no se contaba con la presencia de la Fiscalía.