
La tranquilidad en el corregimiento de Cuestecitas se quebró este jueves tras la muerte de Jafet García Torres, un niño de 8 años que, según versiones preliminares, recibió una fuerte descarga eléctrica mientras intentaba recuperar un balón caído en el patio de una vivienda. El menor fue auxiliado de inmediato y trasladado a un centro asistencial, pero los esfuerzos médicos no lograron salvarle la vida.
Investigación en curso y dudas sobre la seguridad del entorno
Testigos señalaron que el niño habría pisado cables de 220 voltios que presuntamente eran utilizados para trabajos de soldadura en un taller cercano. Las autoridades aún analizan las circunstancias exactas del percance para determinar responsabilidades y establecer si hubo fallas en la manipulación o protección de las instalaciones eléctricas presentes en el lugar.
La comunidad educativa de María Auxiliadora, donde Jafet cursaba segundo grado, expresó un profundo dolor por la pérdida. Docentes, compañeros y familiares lo recuerdan como un niño alegre, participativo y muy querido entre sus amigos, lo que ha incrementado el impacto emocional del suceso en el corregimiento.
Llamado a reforzar medidas de prevención doméstica
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la de garantizar condiciones seguras en los hogares y espacios comunitarios, especialmente cuando existen conexiones de alto voltaje o equipos destinados a trabajos técnicos. La adecuada protección de cables, el mantenimiento preventivo y la supervisión en zonas donde circulan menores son medidas clave para evitar tragedias similares.
Mientras tanto, la comunidad de Cuestecitas acompaña solidariamente a la familia García Torres y permanece a la espera de un pronunciamiento oficial que clarifique lo ocurrido y aporte tranquilidad frente a la seguridad del entorno local.



















