
La Guajira sigue siendo un punto estratégico para el narcotráfico. Desde esta zona del país, especialmente la península, las rutas hacia las islas del Caribe como República Dominicana y Puerto Rico resultan más cortas y difíciles de controlar. Cada semana, las autoridades adelantan operativos que terminan con la incautación de grandes cargamentos de cocaína y marihuana.
En una nueva acción conjunta realizada hace tres días, la Policía, la Armada Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana protagonizaron una persecución por mar, tierra y aire que terminó con la intercepción de una lancha tipo go-fast, que se dirigía a Estados Unidos cargada con cocaína. El operativo ocurrió al noroeste del Cabo de la Vela, en jurisdicción del municipio de Uribia.
Dos capturados y un cargamento millonario fuera de circulación
Tras la interdicción marítima, las autoridades capturaron a los dos tripulantes de la lancha: un ciudadano dominicano y otro venezolano. El cargamento incautado pesaba 522 kilos de clorhidrato de cocaína, con un valor estimado en más de 17 millones de dólares. La embarcación fue trasladada a un muelle en La Guajira, donde se confirmó la pureza de la droga mediante pruebas judiciales.
La lucha continúa: van 300 toneladas de cocaína incautadas en 2025
Según datos de la Policía Nacional, este nuevo golpe evitó la circulación de aproximadamente 1,3 millones de dosis en mercados internacionales. Además, confirmaron que en lo corrido de 2025 ya han sido incautadas más de 300 toneladas de cocaína en diferentes puntos del país, una cifra que refleja la magnitud del problema, pero también la efectividad de los operativos.
Capturan al jefe del Clan Puchaina en su escondite de La Guajira
En un operativo aparte, la Policía logró la captura en días pasados de Ignacio Alexánder Arends Villarueth, presunto cabecilla del Clan Puchaina, una red de narcotráfico con operaciones transnacionales. Arends era buscado con fines de extradición por Estados Unidos, acusado de coordinar el envío de hasta dos toneladas de cocaína semanales a ese país.
La captura se realizó en un hotel de la Alta Guajira que servía como base de operaciones del Clan Puchaina. Según las investigaciones, esta organización usaba rutas marítimas que incluían escalas en República Dominicana y Puerto Rico antes de llegar a Estados Unidos. La detención de Arends representa un duro golpe a una de las redes criminales más activas en el norte del país.



















