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En tres hechos de sangre, igual número de personas mueren impulsivamente en la Península. Uno en Riohacha, otro en Barrancas y el último, en Dibulla, alterándose el orden público y las autoridades detrás de los responsables para ponerlo a disposición de la Fiscalía.

Inicialmente, las balas asesinas hieren a José Luis Briseño Lisardo de nacionalidad venezolana, evento sucedido en la calle 12 con carrera 5 barrio San Martin de Porras, de Riohacha.

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Allí ocurre una discusión, una persona desenfunda un arma traumática y a muy corta distancia, lo impacta en el ojo. Fue traslado a un centro médico el jueves en horas de la noche y según el dictamen, esa bala causó lesión irremediable en alto porcentaje en el cerebro y le costó la vida en la mañana del viernes.

En el municipio de Barrancas, fue asesinado Jairo Enríquez Peláez Carrillo, de 62 años de edad, cuando se encontraba adquiriendo unos repuestos para su vehículo que le estaban arreglando.

Señalan las versiones que, al lugar llegaron dos jóvenes que se movilizaban en una motocicleta cubriendo su rostro con gorra y tapabocas, se bajó el parrillero y sin mediar palabras comenzó a disparar en repetidas oportunidades dejándolo gravemente herido.

Los presentes lo auxiliaron llevándolo de urgencia al hospital Nuestra Señora del Pilar, pero según el parte médico, llegó sin signos vitales. Este episodio sucedió en la salida de Barrancas, al corregimiento de Papayal, frente a la urbanización Agua Luna, promediando las 6:00 de la tarde de este viernes.

Finalmente, el otro suceso tuvo ocurrencia en la noche del viernes en zona rural del municipio de Dibulla, exactamente, en el tramo vial entre la entrada al corregimiento de Las Flores y el caserío de Puente Bomba la comunidad encontró el cuerpo sin vida de una persona de sexo masculino.

El cadáver fue identificado José Miguel Movil Carrillo, de 30 años de edad, natural del municipio de Dibulla; quien presentó varios orificios producido por arma de fuego en diferentes partes de su cuerpo, que acabaron con su vida.

Con estas muertes violentas, se siguen presentando hechos de sangre que cobran vidas en el departamento, situación preocupa a la sociedad, si se tiene en cuenta que las actividades de los ciudadanos apenas están comenzando.