Aunque en ningún
acto que te obliguen a que hagas algo que no quieres, no puede hacerse con
decencia. Pero en este país ya todo se le ha hecho familiar al ciudadano, que
para robar observan en el que infringe la ley una compostura que hace el delito
menos traumático.
Y efectivamente dos
jovencitas que laboran en un establecimiento donde se vende computadores y
accesorios, se quedaron sorprendida, por la forma cómo las roboran, al igual
que asombradas porque fueron objeto del ilícito en un sector dónde no es
permitido transitar en moto.
Recuerda *Carmen,
que era tipo seis de la tarde un viernes, llega al establecimiento ubicado en
la carrera 9 entre calle 7 y 8, un tipo apuesto, simpático, muy bien vestido y que
cargaba una fragancia que hizo notar su presencia.
Le dio las horas, y
le comentó en bajo tono que no se preocuparan que se trataba de un atraco,
embrujado con su elegancia se medio alzó la camisa en la parte derecha a la
altura de la cintura, para que le observaran el arma de fuego.
Ellas dicen que reaccionaron
de manera normal, les preguntó que si se encontraban solas, se preocupó un poco
por saber quien pudiera estar en el baño. Llamó varias veces y ellas le
afirmaron que no había nadie.
“Lo notamos un poco
nervioso, me pidió la mochila y se la vacíe y logré sacar mis documentos. Mi
compañera logró guardarse entre medio de los senos el anillo de matrimonio”,
indicó *María Isabel.
También se apoderó
del bolso de *Carmen, quien le insistió que le devolviera su cartera para sacar
los papeles y le dijo que mañana se los regresaba. Se apoderó de tres
portátiles, accesorios, y una llave de un vehículo de alta gama, que el hacerla
nuevamente cuesta un buen recurso. Lo robado y daños causados, supera los cinco
millones de pesos.
Una vecina comentó
que observó a dos hombres un poco sospechosos en la esquina, pero nunca pensó
que irían a cometer un acto delincuencial, si a unos 20 metros se encontraba un
funcionario adscrito a la Policía Nacional, que cumplía con la seguridad de un
vehículo de valores.
Ese uniformado no
le generó peligro, como tampoco el atreverse a violar una norma municipal en
desplazarse en moto en zona prohibida, y más osado aún,  en el centro histórico de la ciudad.
Al momento de
marcharse, les dijo que no salieran porque les iba a disparar. Segundos
después, una de sus víctimas tomó la valerosa acción de desafiar la orden que
había impartido el delincuente.
Una de ellas salió
con su novio en moto en busca del delincuente y lo persiguieron hasta el sector
del Mercado Viejo, dónde le perdieron el rastro.
La Policía debe ser
implacable con aquellos conductores de motos que sin permiso, infringen la
decisión municipal de transitar por zona prohibida.
Por lo que se debe
intensificar los retenes a los rodantes, para minimizar los actos
delincuenciales y que atentan con el patrimonio de cada ciudadano, sino que
también se pone en peligro su integridad y su vida.
Al final una de las
ingenuas jovencitas quedó esperando que le devolviera la cédula, ella abrigaba
la esperanza que se la devolviera, pero ya la perdió y decidió denunciar el
documento de identidad.
·        
Los nombres de las jóvenes fueron
cambiados.

3 COMENTARIOS

  1. ve chevere aunque triste por las chicas que robaronnn hayyy dios ya noo se puede confiar aqui en riohacha toca andar igual que en bogota con el monedero en las tetas

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