Andrés Eduardo Romero Uparela, cuando era presentado ante las cámaras.
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La necesidad de un trabajo llevaron a una mujer a tener que encontrarse con un hombre. Inicialmente, observó en una página de facebook en donde decía que se necesitaba una persona para servicios generales, pero le dicen que se comunique por WhatsApp y comienza el diálogo con Andrés Eduardo Romero Uparela.

El hombre le explica en qué consiste el trabajo y su remuneración. A la interesada le favorece la propuesta y acuerdan una cita. El 29 de diciembre a las 5:00 de la tarde, por el puente del Riito. Romero Uparela a quien le dicen ‘Borojó’ la esperó con una pantaloneta blanca; tenis, suéter y gorra de color negro.

Andrés Eduardo Romero Uparela

Andrés Eduardo le manifiesta que necesita llevarla donde el tío para que le explique bien las actividades que debe hacer en el trabajo y que él vive allí más adelante. Cuando emprenden el camino, comienza a decirle que iban para una comunidad indígena y había que tener cuidado con los paisanos, porque eran muy delicados, que no fuera grosera con ellos.

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En ese momento ya era bastante oscuro, había mucho monte y las casas quedaban alejadas, había llevado a su víctima por el sector de Villa Fátima, ahí fue cuando aminoró el paso y le puso un cuchillo en la garganta y le dijo que sí hacía algo sus hijos se morían. En ese momento él cuenta la historia que a ella la querían matar, que la estaban buscando y ella debía hacer todo que le pidiera.

Ella le pedía que guardara el cuchillo, que no le fuera a hacer daño, que ella tenía dos hijos pequeños a quien hacerle falta. Él comienza a desnudarla, la tira en el monte y tiene relaciones sexuales sin usar preservativo y además de eso eyacula dentro de ella. A medida que le iba hablando, se apoderó del celular.

Andrés Eduardo Romero Uparela

La víctima le suplicó que no se lo fuera llevar. Ella trató de quitarle el cuchillo, él fue más fuerte, la tiró al suelo encima de unas espinas y le cae encima con la intensión de golpearla y le dijo que él no iba a hacer nada con el celular, que simplemente era una muestra de que la había encontrado y le había hecho algo.

Le prometió que lo iba dejar en Pollo Tropical, que fuera por él más tarde, se levantó y se fue. Ella pidió ayuda y se dirigió a una clínica de la Ciudad. En la investigación se pudo establecer que, tenía la misma conducta de sádico en tres denuncias más que se habían presentado en la ciudad de Riohacha. Una de esas violaciones la logró sortear en la inspección de Policía, quedando identificado el agresor por el intento de abuso, hurto de un celular y la suma de 250 mil pesos.

Andrés Eduardo Romero Uparela
Andrés Eduardo Romero Uparela, alias Borojó.

Esta víctima publicó una foto del victimario por redes sociales, coincidiendo con el retrato hablado de otra víctima y es así como fue reconocido por las demás mujeres a quienes había violado y estas mayores de edad. Además, en el reconocimiento fotográfico, las damas lo identificaron como su agresor. Paso seguido expiden la orden de captura y posteriormente es llevado a juicio.

Esta es parte de la narrativa del proceso judicial que llevó a cabo el juzgado primero penal del circuito de Riohacha, siendo capturado el mes de marzo del año 2019 en una operación del CTI de la Fiscalía seccional de La Guajira y el Ejército Nacional. La Fiscalía lo llevó a juicio por los delitos de: acceso carnal violento en concurso heterogéneo con hurto calificado. y la Jueza lo condenó a la pena principal de 84 meses es decir, 7 años de prisión.