
Este martes 18 de noviembre del 2025, la gerente de la Empresa Departamental de Servicios Públicos de La Guajira, Andreina García Pinto, atendió la citación de la Asamblea y respondió sin evasivas el cuestionario enviado previamente. Lo hizo durante el debate de control político liderado por el diputado Luis Fernando Lobo Barrera, de la Unión Patriótica, donde tuvo que sustentar cada respuesta con argumentos y soportes en regla.
Al momento se pasar al pisaron Andreina García, destrabó dudas, puso orden en los datos y dejó explicó qué se ha hecho, qué falta y quién debe responder por cada frente. Su informe mostró una entidad que aprendió a operar con rigor y a gestionar recursos más allá de lo que le asignaron inicialmente.

Una gestión que tomó tracción y mostró resultados medibles
García Pinto detalló que, aunque Esepgua nació con un presupuesto corto de 70 mil millones de pesos, logró movilizar cerca de 265 mil millones, un salto que le permitió robustecer los proyectos de agua potable y saneamiento en todo el departamento. La funcionaria explicó que la empresa ya ha gestionado 63 iniciativas, recuperado 13 obras inconclusas y terminado 28 proyectos que hoy mejoran la vida de comunidades urbanas y rurales. Su mensaje fue directo: cuando se trabaja con disciplina, los resultados aparecen.
El informe también mostró que la empresa no solo ejecuta, sino que reorganizó su parte operativa y administrativa para sostener el ritmo de ejecución. Según García Pinto, este cambio interno es lo que permitió que los proyectos no se quedaran en promesas y avanzaran hacia entregables reales en el territorio.
Aqualia debe responder por el estancamiento del alcantarillado en Riohacha
En su presentación, la gerente dejó al descubierto que la crisis del alcantarillado de Riohacha no recae sobre Esepgua. Explicó, con documentos en mano, que el operador Aqualia debía entregar el Plan Maestro de Alcantarillado y no lo ha hecho, a pesar de que el contrato le daba dos años para cumplir. Ese retraso —subrayó— es el origen de los líos ambientales que viven las comunas de la ciudad, incluido el barrio Villa Fátima.
Andreina insistió en que la entidad departamental ha cumplido sus tareas, ha acompañado al Distrito y ha presionado para que el operador responda. Su posición fue tajante: sin estudios ni diseños actualizados, cualquier solución queda en el aire y el rezago seguirá golpeando a la capital guajira.
Con este informe, Esepgua no solo dejó trazado el registro de su gestión, sino que también ubicó las responsabilidades donde realmente están. Una jugada necesaria para que la discusión pública se sostenga en hechos y no en versiones sueltas. Al cierre, tanto los diputados como los asistentes salieron conformes con las respuestas de la gerente, cuyo trabajo ya se siente en el bienestar de muchas familias guajiras.
















