En Maicao, a la estatua del prócer guajiro José Prudencio Padilla le colocaron tapaboca.
En Maicao, a la estatua del prócer guajiro José Prudencio Padilla le colocaron tapaboca.
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El asunto de la pandemia por la llegada del virus chino conocido como covid-19 y considerado por algunos medios como el personaje o hecho del año 2020, ha dado para todo. Inclusive, hasta para hacer bromas con personajes como el Almirante militar y prócer colombiano nacido en el corregimiento de Camarones, zona rural de Riohacha, José Prudencio Padilla.

En una de las calles de Maicao la 10, vía pública recientemente transformada en una vía con atractivos e históricas transformaciones está desde hace muchos años la imagen en honor a este hombre que participó en las guerras de independencia del país.

Hasta allí llegó algún curioso quien debió contar con la colaboración de un cómplice para llegar hasta la parte superior de la estatua y le colocó una mascarilla o tapabocas desechable.

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El hecho que llama la atención de todos los transeúntes que se detienen a ver, ha generado un sinnúmero de cometarios. Algunos piensan que está bien y que eso les recuerda a las personas el obligatorio deber del uso de la mascarilla, mientras que otros piensan que es una imagen ridiculizada.

Otros van más allá y creen que es una forma de que tomemos conciencia de lo que está pasando y que debemos cuidarnos. Mientras que algunos conceptúan que es una falta de respeto con la estatua del distinguido marino.

“Eso no está bien ni está mal, es real hasta la muerte dijo un ciudadano mientras este medio captaba la foto, y un compañero suyo decía que eso es para darnos a entender por lo que estamos pasando y que a su entender estaba bien.

A una joven le pareció curioso pero que estaba bien, apoyándose en el concepto de su novio que opinaba de igual manera.

De todas maneras, la estatua sigue ahí a la vista de todos y con un tapabocas que aunque es desechable, lleva varios días en el rostro del marino que nació en Riohacha en la era del Virreinato de la Nueva Granada un 19 de marzo de 1784 y ejecutado en Bogotá un dos de octubre de 1828.

Al almirante padilla se le recuerda por haber sido el comandante decisivo en el triunfo en la batalla naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823.