La consulta en los listados se ha vuelto casi costumbre, sin importar cuántas veces haya que hacerlo.
La consulta en los listados se ha vuelto casi costumbre, sin importar cuántas veces haya que hacerlo.
-Publicidad-

Y es que la esperanza para muchos colombianos, siguen siendo los auxilios que por diversos conceptos envía periódicamente el gobierno a través de los programas de apoyo económico a los hogares en condición de pobreza, pobreza extrema y vulnerabilidad económica, cuyo fin es mitigar en esa población los impactos derivados de la emergencia causada por el covid-19.

A medida que pasa el tiempo y transcurren los meses de la cuarentena, el encerramiento y aislamiento selectivo, las personas en las condiciones que cita el gobierno para ofrecerles esos incentivos siguen esperando que por algún lado les llegue el tan anhelado mensaje en sus móviles que fueron favorecidos así sea con los COP $160.000 de Ingreso Solidario, el más popular de los recientes aportes para sobrellevar esta pandemia.

Sin embargo son más los inconformes por no recibir estos auxilios que los conformes porque estos últimos son contados. La angustia es notable cuando aparecen los listados de nuevos favorecidos y no les llegan a los que desean que les llegue por sus evidentes necesidades.

-Publicidad-
La esperanza es lo último que se pierde dicen los ciudadanos.
La esperanza es lo último que se pierde dicen los ciudadanos.

Sobre esta situación son muchísimos los comentarios que se generan cuando es necesario citar en los parques, las esquinas, los locales comerciales y en todos los sitios donde se congregan los desempleados, porque es de público conocimiento que estos auxilios les llegan religiosamente a quienes tienen un empleo con sus salario y hasta los pensionados se ‘jactan’ de recibir esas bonificaciones.

En Maicao, centenares de personas están pendientes que un día de estos los sorprenda el Ingreso Solidario. Consultan cada vez que escuchan que van a pagar estos bonos y hasta dudan de los listados y preguntan dónde sea necesario a ver si les dan la buena noticia.

Para otros la situación es diferente. Les ha llegado el mensaje en sus teléfonos de haber salido favorecido pero no encuentran dónde retirar porque no les aparece el dinero, lo que aumenta aún más el desespero. Que llamen a Bogotá y les dan un teléfono fijo y una línea gratis nacional pero tampoco encuentran solución y así pasan los días y la esperanza se esfuma.

-Publicidad-