La falta de transporte escolar en Uribia se refleja en esta imagen, cuyo vehículo es conducido por un menor de edad, quien diariamente recoge a los estudiantes en sus rancherías y los lleva a la I.E y después los regresa a sus hogares. Foto de Endry Pacheco.
La falta de transporte escolar en Uribia se refleja en esta imagen, cuyo vehículo es conducido por un menor de edad, quien diariamente recoge a los estudiantes en sus rancherías y los lleva a la I.E y después los regresa a sus hogares. Foto de Endry Pacheco.
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Dirigentes sostienen que la plata para el transporte en carro y los contratos seguramente están firmados, pero no cumplen

Cuando Endry Pacheco tomó la fotografía de un carro de burro que en la parte trasera tenía una carpa para que los pasajeros se aliviaran del candente sol y la agresiva temperatura que se siente en la Alta Guajira, solo pensó que había logrado una pintoresca fotografía y una maravillosa postal de su municipio para que fuera vista por sus amigos en las redes, pero la verdad es otra, porque está llamada a convertirse en uno de los testimonios más evidentes de la manera poco generosa como las administraciones han manejado los miles de millones para hacer posible el transporte de los niños entre sus casas y los establecimientos educativos.
 
Un carro de madera con una carpa plástica que impide el paso de la lluvia, pero que facilita que la temperatura ambiente suba por lo menos tres grados más, es tirado por un noble asno que en nada se parece a Platero, aquel, el de la fábula, porque este es de color bayo.
 
El carro, el burro, el menor que lo dirige y por lo menos 20 niños de una Unidad Comunitaria de Atención a primera infancia (UCA), con un paso lento, algo diferente a como se dispone de los presupuestos para la educación en esta región, recorren las estepas de la Alta Guajira para entregar a los niños a cada uno de los padres. Son varios kilómetros por recorrer cada día, en cada viaje.
 
El profesor Isidro Ibarra, rector de una institución en Manaure, sostiene que esto es el resultado de las acciones que se han desarrollado a nivel nacional donde cada vez que se quiere disponer de importantes recursos para La Guajira, la oposición se cruza y derrota con una maquinaria innoble esas intenciones. “Estas cosas ya no son extrañas y son comunes en los caminos trochas de Manaure, Uribia, Maicao y Riohacha, justamente los municipios que fueron priorizados para solucionar sus problemas en la sentencia T302 que declaró el Estado de Cosas Inconstitucional en La Guajira”.
 
El líder social y excandidato a la alcaldía de Uribia, Wilder Martínez, quien prefiere que lo identifiquen por su apodo de barrio ‘Cotorrita’ es más directo y sostiene que “eso se ha dado es por los malos gobernantes que ha tenido Uribia, es que este es un municipio certificado en educación y es la Alcaldía la que debe disponer los recursos, pero no lo invierte en la educación, como debe ser, sino que disponen de esos recursos para asuntos que no son prioridad”.
 
Sostiene que, si se hace una investigación efectiva por parte de Procuraduría, ahora que tienen esa evidencia, van a encontrar que hay contratado más de un carro que debería estar transportando a esos y otros niños de nuestros municipios del norte que son los más abandonados de La Guajira.